¿Quiere vigilar su domicilio u oficina a un precio asequible? Instale cámaras de vigilancia IP. El coste suele ser inferior a 50 € por unidad y son fáciles de instalar, pero cuidado: pueden ser atacadas a distancia.
El riesgo principal es que las imágenes robadas se filtren o vendan al mejor postor, por ejemplo en canales de Telegram o en la dark web. Los ataques pueden derivar en espionaje, sextorsión, acoso o incluso su uso en delitos graves.
Si deciden instalar este tipo de cámaras, para garantizar su privacidad, adopten las siguientes medidas:
- Cambie inmediatamente las contraseñas por defecto de cada cámara, router y aplicación asociada, por otras fuertes y únicas.
- Coloque las cámaras en una VLAN o en una red Wi-Fi aislada del resto de equipos. Si una cámara se compromete, el atacante tendrá más dificultades para acceder a ordenadores, móviles, servidores u otros dispositivos.
- Desactive la opción UPnP del router. Abra solo los puertos estrictamente necesarios.
- Active la autenticación en dos pasos (2FA), si el servicio la ofrece.
- Actualicen el firmware de cámaras, grabador, router y software de gestión.
- Eviten equipos sin soporte y sin actualizaciones recientes.
- Elija fabricantes con buena reputación en seguridad.
Conclusión
Sitios web como insecam.org listan en directo cientos de cámaras desprotegidas de todo el mundo. El sitio filtra contenidos que invadan la intimidad de las personas, pero eso no significa que no haya cámaras con fallos de seguridad en espacios íntimos. El hecho de que existan estas bases de datos revela la realidad del problema.
Recuerden: ningún dispositivo conectado a Internet puede considerarse seguro sin la adopción de medidas de seguridad adecuadas.


