Primero fueron las cadenas de supermercados; ahora, los ciberataques ponen el foco en las farmacias. Entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre de 2026, tres farmacias francesas fueron atacadas en apenas 48 horas. Los ciberdelincuentes afirman haber obtenido más de 436.000 historiales médicos, mientras que cientos de farmacias más podrían estar amenazadas.
La información que aseguran haber sustraído incluye nombres y apellidos, fechas de nacimiento, direcciones postales, números de teléfono, correos electrónicos, números de la Seguridad Social, datos sobre seguros de salud y recetas médicas, entre otros. Parte de estos datos corresponde a menores de edad.
¿Cómo podrían utilizar esta información?
La combinación de datos personales e información sanitaria sensible hace que estos registros sean especialmente valiosos para los ciberdelincuentes, que pueden utilizarlos con distintos fines:
- Extorsión y chantaje: amenazar a las personas afectadas con divulgar o vender sus historiales médicos para exigir un pago.
- Ingeniería social y phishing dirigido: elaborar mensajes o realizar llamadas fraudulentas que resulten creíbles gracias al uso de información real lograda. El objetivo es obtener más información o dinero.
- Fraude sanitario y de seguros: utilizar los datos sustraídos para presentar facturas falsas, solicitar reembolsos indebidos o hacer un uso fraudulento de recetas médicas.
Conclusión
El sector sanitario es especialmente sensible debido a la naturaleza de la información que maneja. Por ello, es fundamental reforzar las medidas de ciberseguridad, formar al personal y establecer protocolos claros de respuesta ante incidentes. No se trata solo de proteger los sistemas, sino también de salvaguardar la intimidad de las personas cuyos datos se custodian.


