PROTECCIÓN DATA

BLOG

Blog de Protección de Datos | + 850 artículos, guías y plantillas RGPD

Blog
Compartir Facebook Twitter Linkedin
— JAVIER CASAL TAVASCI

Sam Altman quiere una IA que monitorice constantemente al usuario

Sam Altman, CEO de OpenAI, participó el 27 de julio de 2026 en el evento Internapalooza 2026, donde fue entrevistado por Cory Levy. La entrevista resulta tremendamente reveladora.

En la entrevista (min. 20:34 a 21:40), Altman afirma lo siguiente: 

«Creo que estamos cerca de un mundo en el que algo parecido a un descendiente de ChatGPT podría observar la pantalla de tu ordenador todo el tiempo, ver cada reunión en la que participas, grabar cada llamada y, con todo ello, disponer de un contexto completo de tu vida. Puedes elegir qué información quieres que tenga, pero podría conectarse a tus mensajes de texto, tu correo electrónico, tus documentos, Slack o lo que sea. Entonces tendrías algo que no toma decisiones por ti, sino que trabaja a tu lado. Si eres el director ejecutivo de una startup, siempre hay más tareas de las que puedes abarcar y una cantidad de contexto imposible de seguir por completo. En ese escenario, mientras redactas una propuesta de venta para un cliente o escribes un documento estratégico, el sistema podría sugerirte: “Oye, ¿qué tal si pruebas con esta otra idea?”, “Creo que estás cometiendo un error”, “Deberías considerar esto” o “Puedo hacer esto por ti para ayudarte”. Creo que estamos a tan solo una generación de modelos de que esto se convierta en algo increíblemente útil. Y creo que cambiará, con suerte, al menos para mí, mi forma de trabajar».

Conclusión

Hasta ahora, ChatGPT –como la mayoría de los asistentes de IA– ha funcionado de forma reactiva: tú preguntas y él responde. Pero Altman quiere ir más allá: una IA que sepa, en todo momento, qué estamos haciendo porque puede ver la pantalla de nuestros dispositivos, escuchar nuestras conversaciones y acceder a nuestra información. Una IA que no espere a que le preguntemos, sino que intervenga por iniciativa propia.

Si ese futuro se materializa –y no dudo de que avanzamos en esa dirección–, el agente de IA observará continuamente lo que hacemos. No se trata solo de una herramienta siempre disponible, sino de un sistema que monitoriza nuestra actividad y cuyas sugerencias podrían condicionar nuestras decisiones.

El riesgo no reside únicamente en esa vigilancia constante, sino también en la autoridad que podríamos atribuirle. Más de uno podría pensar: «Si la IA, que es superinteligente, lo ve así, lo mejor será hacerle caso». Y ahí está el peligro: que dejemos de tratar sus sugerencias como propuestas que debemos evaluar y empecemos a aceptarlas como instrucciones que no hace falta cuestionar.

error: Contenido protegido por derechos de autor. Queda prohibida la reproducción, distribución, transformación, transcripción y almacenamiento de este contenido, sin la autorización previa y expresa del titular de los derechos. Para pedir dicha autorización, diríjase al titular enviando un correo electrónico a info@protecciondata.es