No me gustan los mensajes apocalípticos ni los discursos que alimentan el miedo, pero hay advertencias que invitan a reflexionar, como esta de Bill Gates:
«Una cosa que está clara es que, si hay un gran ciberataque que cause muchos problemas, la gente dirá: “Vale, tenían razón. Quienes hablaban de eso tenían razón”. Así que puede que tengamos que sufrir algunos de sus efectos negativos antes de responder con la contundencia que deberíamos».
Lo dijo en esta entrevista:
Más allá del tono de sus palabras, debemos preguntarnos: ¿Estamos preparados para afrontar una interrupción prolongada de los servicios esenciales?
En España aún tenemos presente el apagón del 28 de abril de 2025. Aunque el suministro se fue recuperando durante las horas siguientes, lo ocurrido nos deja una pregunta inquietante: ¿Qué pasaría si una situación semejante se prolongara durante semanas o incluso meses?
Llevamos años conviviendo con los ciberataques, pero el uso de la IA añade una nueva dimensión a esta amenaza, especialmente ante la posibilidad de que estos sistemas actúen de forma autónoma y escapen al control humano, como ya ha ocurrido.
Conclusión
¿Es posible que ocurra un gran ciberataque? No lo sé, pero entra dentro de lo posible, y solo por eso debemos estar precavidos y, en la medida de nuestras posibilidades, revisar y actualizar los protocolos de seguridad y los planes de continuidad del negocio y preparar alternativas analógicas.


