En el Startup School 2026 de Y Combinator, que se celebró en San Francisco los días 25 y 26 de julio de 2026, durante una entrevista, Sam Altman –CEO de OpenAI– dijo:
«Hay una distopía que me preocupa especialmente dentro de 10 años: que reaccionemos de forma exagerada a la seguridad de la IA. Y entonces digamos: miren, todos van a tener una cura para el cáncer, van a tener abundancia material, pero no tendrán libertad, no tendrán autonomía, será un estado de vigilancia perfecto. No habrá privacidad. Y eso es lo que van a obtener. Tendrán gran comodidad, pero no les quedará nada en el mundo que realmente puedan hacer. Nada que realmente importe. Simplemente vivirán al servicio de la IA que les da riqueza material. Me gustaría mucho evitar eso y creo que es fácil aceptar concesiones temporales».
La declaración está entre el minuto 36:55 y 37:35.
Conclusión
Sam Altman está diciendo que existe el riesgo de que, por miedo a los peligros de la IA, la sociedad reaccione de forma exagerada, es decir, que se pongan demasiadas restricciones, controles y vigilancia en nombre de la seguridad. En ese escenario distópico que describe no habrá privacidad y viviremos al servicio de la IA.
Que alguien como Altman plantee este horizonte como una posibilidad real debería hacer saltar todas las alarmas. Ninguna limitación de derechos es aceptable, ni siquiera de forma temporal.


