En línea con el artículo anterior, que puede consultar aquí, vamos a analizar más malas prácticas en materia de privacidad y cómo evitarlas:
1. Enviar información sensible sin cifrar
Consecuencia: Un documento enviado por correo electrónico sin cifrar puede ser interceptado, leído y reenviado sin su conocimiento.
Solución: Cifre los archivos antes de enviarlos. Herramientas como VeraCrypt o AxCrypt permiten hacerlo en segundos y añaden una capa adicional de seguridad.
2. Suscribirse a servicios sin desmarcar la casilla de marketing
Consecuencia: Su correo electrónico termina en múltiples bases de datos y empieza a recibir comunicaciones comerciales no deseadas (spam).
Solución: Desmarcar la casilla de comunicaciones comerciales antes de registrarse (en realidad tendría que venir desmarcada por defecto). Si ya está suscrito, utilice la opción de «Darse de baja».
3. Mantener la ubicación siempre activa en todas las aplicaciones
Consecuencia: Se genera un registro preciso de sus movimientos que puede utilizarse con fines publicitarios invasivos.
Solución: Configure la ubicación como “solo mientras se usa la aplicación” o “preguntar cada vez” y desactívela en las apps que no la necesiten.
4. Descargar aplicaciones fuera de tiendas oficiales
Consecuencia: Podría estar instalando malware en su dispositivo sin darse cuenta.
Solución: Descargue solo de tiendas oficiales (App Store o Play Store) y active funciones de seguridad como “Google Play Protect” o “Verificación de apps”.
5. Compartir enlaces de Google Drive sin restringir permisos
Consecuencia: Si el acceso al enlace no está limitado, cualquier persona con el enlace podría acceder a los archivos.
Solución: Evite el uso de la opción “cualquier persona con el enlace” y revise periódicamente los “Enlaces compartidos”.
6. Dejar sesiones abiertas en dispositivos compartidos
Consecuencia: Cualquier persona con acceso físico al dispositivo puede acceder a su contenido sin necesidad de conocer la contraseña.
Solución: Configure el cierre de sesión automático tras un breve periodo de inactividad.
7. No realizar copias de seguridad regularmente
Consecuencia: Un fallo técnico, un borrado accidental o el robo del dispositivo puede provocar la pérdida total de la información. Además, si todo depende de una única cuenta en la nube, un acceso no autorizado puede comprometerlo todo, por eso es vital el cifrado en la nube.
Solución: Implante la estrategia 3-2-1 (3 copias, 2 medios distintos y 1 fuera de la ubicación habitual).
8. Usar extensiones de navegador sin revisar los permisos
Consecuencia: Algunas extensiones solicitan acceso a datos sensibles como datos de navegación, historial o contraseñas.
Solución: Revise los permisos solicitados antes de descargar la extensión, limite su uso a las imprescindibles y desactive las que no utilice.
9. Utilizar puertos USB de carga públicos
Consecuencia: Los puertos USB para cargar dispositivos móviles suelen estar presentes en centros comerciales y aeropuertos, entre otros lugares públicos. El riesgo está en que pueden estar modificados para instalar malware, robar datos o instalar keyloggers mientras carga el dispositivo.
Solución: Utilice enchufes eléctricos convencionales con su propio cargador. También puede emplear cables de solo carga (data blockers) que bloquean la transferencia de datos.
10. Mantener todos los dispositivos en la misma red Wi-Fi
Consecuencia: Un atacante podría acceder a varios dispositivos desde uno comprometido y escanear toda la red en cuestión de segundos.
Solución: Configure redes separadas (por ejemplo, IoT o invitados) desde su router.
Conclusión
Espero que estos breves consejos le sean de utilidad y le inviten a reflexionar sobre hábitos poco adecuados que pueden corregirse fácilmente. Es cuestión de voluntad.
No se pierda nuestro podcast sobre el artículo


