Roman Yampolskiy es profesor de Ciencias de la Computación en la Universidad de Louisville y una de las voces más reconocidas en materia de seguridad de la inteligencia artificial.
En un episodio del pódcast The Diary Of A CEO, que dejo enlazado al final, Yampolskiy afirma que «en unos pocos años desaparecerá el 99 % de los empleos humanos y, para 2032, casi toda la humanidad estará desempleada». Según su previsión, con una IA que funcione por 3.000 yenes al mes (unos 20 dólares), «no habrá ninguna empresa lo bastante estúpida como para pagar salarios elevados por contratar a seres humanos».
La implacable cuenta atrás hacia la desaparición del 99 % de los empleos, según Yampolskiy, será en siete años. Estas son sus previsiones:
- Primera ola (hasta 2027): desaparecerán los trabajos informáticos. Los empleos que consisten en «mirar la pantalla de un ordenador y teclear» serán asumidos por completo por la IA en pocos años y desaparecerán totalmente.
- Segunda ola (entre 2027 y 2032): los robots sustituirán los trabajos físicos. Una vez que se complete la inteligencia artificial general (AGI), llegará el turno de los robots humanoides. Los trabajos de construcción, reparto y limpieza, así como los empleos en fábricas y otros puestos que muchos consideraban seguros por desarrollarse en entornos físicos, serán reemplazados por robots.
La lista de trabajos que sobrevivirán será «desesperadamente corta». Solo quedarán aquellos empleos en los que se prefiera que el trabajo lo realice un ser humano en lugar de un robot, por ejemplo, servicios de atención especializada.
En resumen, Yampolskiy, considerado una de las máximas autoridades mundiales en la materia, advierte que lejos de que los empleos humanos se vuelvan más cómodos, en cuanto aparezcan una IA y unos robots capaces de trabajar perfectamente por 3.000 yenes al mes, desaparecerá el propio concepto de “contratar seres humanos”. El trabajo de oficina se extinguirá en 2027; el trabajo físico, en 2032; y el mundo en el que el 99 % de la humanidad pierda su empleo por la fuerza está cada vez más cerca.
Conclusión
Que una IA pueda redactar, programar o analizar datos no significa que pueda asumir todas las tareas, responsabilidades y decisiones de un puesto de trabajo. Para sustituir masivamente a todos los trabajadores, no basta con que un sistema de IA sea capaz de realizar una tarea. Debe hacerlo de forma fiable, segura, barata y con capacidad para responder ante errores y situaciones imprevistas. Además, en sectores como sanidad o justicia, entre otros, seguirá siendo necesario supervisar las decisiones por humanos.
La predicción de Yampolskiy depende de que la AGI llegue en una fecha concreta y de que la robótica avance casi inmediatamente al mismo ritmo. Por ahora, ese escenario no parece cercano, aunque no podemos saber con certeza en qué punto de la evolución de la IA y la robótica se encuentran realmente las empresas. Al fin y al cabo, solo nos muestran la punta del iceberg.


