El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, bajo arresto domiciliario y sujeto a estrictas restricciones judiciales que le impiden realizar manifestaciones públicas o declaraciones de carácter político, participó mediante un avatar generado por inteligencia artificial en el lanzamiento de la candidatura de su hijo Flávio a la Presidencia de Brasil.
El hecho tuvo lugar el 25 de julio de 2026, durante la Convención Nacional del Partido Liberal (PL) en São Paulo. En el acto, los asistentes visualizaron un vídeo en el que una versión digital del expresidente se dirigía al público. El propio avatar aclaraba desde el inicio: «Esto que ustedes están viendo aquí no soy yo, es una simulación de mi imagen y de mi voz hecha con inteligencia artificial». A continuación, la figura digital se quejaba de estar «preso y silenciado por una decisión injusta» y pedía a los militantes que recibieran «con los brazos abiertos» a la persona que él había elegido para sucederle políticamente: «sangre de mi sangre, mi hijo Flávio». El mensaje concluía con la frase: «el futuro es Flávio Bolsonaro».
Los partidos de izquierda, agrupados en la Federación Brasil de la Esperanza (PT, PV y PCdoB), presentaron una denuncia ante el Tribunal Superior Electoral. Alegan que el uso del vídeo constituye una violación de las normas sobre deepfakes en campañas electorales y, además, un intento de eludir las restricciones judiciales impuestas a Bolsonaro.
Las restricciones judiciales
Jair Bolsonaro se encuentra bajo arresto domiciliario tras ser condenado por su participación en una conspiración contra la democracia en Brasil. Entre las medidas cautelares que pesan sobre él figura la prohibición de realizar manifestaciones políticas o electorales, incluso a través de terceros e independientemente del medio utilizado-
Estas restricciones buscan impedir que el expresidente siga influyendo en la vida política brasileña mientras cumple su condena.
El uso de un avatar de IA plantea una pregunta inédita: ¿puede una simulación digital considerarse una violación de esa prohibición?
Conclusión
El uso del avatar de Bolsonaro es un truco de campaña para intentar sortear restricciones legales y mantener la presencia política de figuras que, de otro modo, estarían silenciadas.


