El 23 de octubre de 2021, la revista Forbes publicó un artículo basado en las investigaciones de dos expertos en seguridad sobre el impacto de las aplicaciones de Facebook en los iPhone.
El estudio concluyó que Facebook y otras aplicaciones de Meta, como Instagram y WhatsApp, estaban rastreando la ubicación de sus usuarios sin permiso explícito. Lo más preocupante era que no existía una forma sencilla de detener este seguimiento dentro de las apps. La única solución recomendada, en aquel momento, era desinstalar las aplicaciones y acceder a las cuentas a través de un navegador web.
Apple fortaleció sus políticas de privacidad en versiones posteriores de iOS (como iOS 18 y superiores), incluyendo protecciones contra fingerprinting y rastreo publicitario.
¿Cómo monitoriza Meta a los usuarios de Android?
En 2025, investigadores han descubierto que Meta ha implementado una técnica de rastreo invasiva que explota una vulnerabilidad técnica en dispositivos Android, utilizando su píxel de seguimiento para comunicarse secretamente con sus aplicaciones. Este método permite identificar a los usuarios incluso si bloquean cookies, usan VPN, ocultan su IP o navegan en modo incógnito.
El píxel registra interacciones en sitios sensibles, como financieros o médicos, y envía datos directamente a las apps de Meta, donde los usuarios están logueados, reidentificando información supuestamente anónima. Aunque Meta detuvo la práctica, tras su exposición pública y la atribuyó a un error de comunicación con Google, ocultó detalles a desarrolladores y usuarios, lo que resalta su falta de transparencia.
Para protegerse, se recomienda usar navegadores enfocados en privacidad como Brave, DuckDuckGo o Firefox con «Protección de rastreo mejorada» en modo estricto, que bloquean el píxel de Meta por defecto; evitar navegadores integrados en apps de Facebook o Instagram; eliminar aplicaciones innecesarias y acceder a servicios vía web; y limitar el seguimiento, ajustando configuraciones o desactivando identificadores de publicidad.
Conclusión
Las críticas a Meta se centran en su desprecio por las medidas de privacidad establecidas, eludiendo herramientas de anonimato y facilitando la reidentificación de datos para alimentar su modelo de publicidad basada en vigilancia. Esto compromete la seguridad de los usuarios al exponer información personal sensible, independientemente de las precauciones tomadas, lo que es inadmisible.


