PROTECCIÓN DATA

BLOG

El conocimiento es poder (Francis Bacon)

Blog
Compartir Facebook Twitter Linkedin
JAVIER CASAL TAVASCI

Informe Voss: IA debe pagar a los creadores

Cuando formulamos una pregunta a modelos de IA generativa como ChatGPT, Grok, Claude o Gemini, entre otros, la respuesta se genera a partir de la información disponible en Internet, incluyendo obras protegidas por derechos de autor cuyo uso nunca fue autorizado y, naturalmente, sin compensación económica.

El Parlamento Europeo aprobó el 10 de marzo de 2026 el informe titulado Derechos de autor e inteligencia artificial generativa: oportunidades y desafíos, conocido como Informe Voss en referencia al ponente Axel Voss, eurodiputado del grupo PPE. Se aprobó con 460 votos a favor, 71 en contra y 88 abstenciones, lo que representa un amplio respaldo, aunque se trata de un instrumento no vinculante.

El informe parte de la premisa de que el derecho a la propiedad intelectual está consagrado como derecho fundamental en el artículo 17, apartado 2, de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Por consiguiente, debe garantizarse el respeto de dichos derechos en todas las fases de la transformación digital y del desarrollo de la IA generativa.

El Parlamento Europeo nos recuerda que «los derechos de autor y los derechos afines se generan automáticamente sin necesidad de registro; de este modo, se confieren amplios derechos exclusivos a diversos titulares (autores, intérpretes, productores, editores y organismos de radiodifusión), incluidos los derechos de reproducción, adaptación, distribución y comunicación pública de sus obras y prestaciones». Asimismo, advierte: «El desarrollo, el despliegue y el uso de la IA deben ser plenamente conformes con el marco jurídico vigente. Es inaceptable que estos avances tecnológicos infrinjan derechos ya establecidos. Los actuales sistemas de reserva de derechos (exclusión voluntaria) sobre los contenidos protegidos por derechos de autor son a menudo poco prácticos, pueden no abarcar todos los actos pertinentes de minería de texto y datos, y carecen de la transparencia necesaria para una aplicación y ejecución efectivas. El desarrollo de nuevas tecnologías como la IA y la protección de los derechos establecidos, en particular los consagrados en la legislación en materia de derechos de autor, no deben ser mutuamente excluyentes, sino impulsarse de manera simultánea».

El Parlamento Europeo reconoce que «determinados proveedores de IA generativa infringen de manera generalizada las normas sobre derechos de autor, por ejemplo, recopilando obras en Internet sin autorización, incumpliendo las reservas de derechos de sus titulares en materia de minería de texto y datos, utilizando fuentes pirateadas para obtener obras y prescindiendo de la solicitud de licencias».

Ante este escenario, que constituye una clara violación de los derechos fundamentales de los creadores y una apropiación indebida de valor en detrimento del sector cultural y de la información en la Unión, el Parlamento Europeo advierte que «es necesario adoptar medidas firmes para garantizar que el ecosistema de la IA en Europa sea justo y ético».

La propuesta aborda las principales cuestiones jurídicas relacionadas con la interacción entre la IA generativa y los derechos de autor, concretamente:

  • La licitud del uso de obras protegidas por derechos de autor para el entrenamiento de modelos de IA conforme al Derecho de la Unión y al Derecho nacional de los Estados miembros.
  • El estatuto jurídico de los contenidos generados por la IA.
  • Los mecanismos para garantizar la transparencia, el consentimiento y la remuneración justa de los creadores y titulares de derechos cuando sus obras y otras prestaciones protegidas se utilicen en la generación, difusión o distribución de resultados de salida de la IA.

El Parlamento Europeo insta a la Comisión Europea a desarrollar una legislación específica que cubra los vacíos que la Directiva (UE) 2019/790 sobre derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital y el Reglamento (UE) 2024/1689, de Inteligencia Artificial no abordan de forma suficiente en el contexto de la IA generativa.

El nuevo marco normativo debe incluir disposiciones que garanticen la cooperación efectiva entre los proveedores de IA generativa y los creadores o titulares de derechos, en particular mediante un mercado de licencias operativo que restablezca el poder de negociación de los titulares y establezca soluciones de protección viables.

El informe se centra especialmente en el sector de la prensa y los medios informativos. Se considera que deben tener pleno control sobre el uso digital de sus contenidos por parte de sistemas y modelos de IA con fines de entrenamiento. Este control debe basarse en la posibilidad de excluir dicho uso. Es deseable que ese derecho de veto se amplie a cualquier creador de contenido.

Conclusión

Los sistemas y modelos de IA generativa dependen de manera masiva de contenidos protegidos por derechos de autor, los cuales se reproducen sin autorización ni compensación a sus legítimos titulares.

Los resultados que ofrece la IA generativa compiten directa e injustamente con las obras de los autores originales. Si no se garantiza una compensación justa por su trabajo, nos enfrentaremos a la desaparición gradual de las creaciones humanas frente a las generadas por la IA.

En Estados Unidos, Anthropic acordó pagar 1.500 millones de dólares para resolver una demanda presentada por un grupo de autores de libros que alegan infracción de derechos de autor. El acuerdo equivale a unos 3.000 dólares por obra, viéndose afectadas aproximadamente 500.000 obras.

La demanda se presentó en 2024 ante el Tribunal del Distrito Norte de California por el uso no autorizado de obras literarias para entrenar su modelo Claude (usaron más de 7 millones de libros pirateados). Anthropic también enfrenta varias demandas interpuestas por grandes discográficas, entre ellas Universal Music Group, por el uso de letras de canciones protegidas por derechos de autor en el entrenamiento de Claude. 

En marzo de 2026, hay más de 80 demandas activas o resueltas en Estados Unidos contra distintas empresas de inteligencia artificial. Entre las compañías involucradas se encuentran OpenAI, Meta, Google, Stability, Midjourney y decenas de otras. Esta situación evidencia la raíz del problema, no solo en Estados Unidos, sino a nivel mundial.

La iniciativa del Parlamento Europeo dirigida a la Comisión Europea para exigir una regulación específica que ampare a los autores me parece no solo acertada sino también necesaria.

 

error: Contenido protegido por derechos de autor. Queda prohibida la reproducción, distribución, transformación, transcripción y almacenamiento de este contenido, sin la autorización previa y expresa del titular de los derechos. Para pedir dicha autorización, diríjase al titular enviando un correo electrónico a info@protecciondata.es