Microsoft abandonará el uso de Claude Code para migrar a GitHub Copilot CLI antes del 30 de junio de 2026, a pesar de que la herramienta de Anthropic es una mejor opción. ¿Por qué? Porque es cara.
En diciembre de 2025, Microsoft dio acceso a Claude Code a miles de sus empleados (ingenieros, diseñadores y gerentes de proyecto). La idea era sencilla: permitir que personas que normalmente no programan crearan prototipos de aplicaciones con IA y que ingenieros experimentados compararan Claude Code con GitHub Copilot de Microsoft. El experimento funcionó.
El problema es que los ingenieros preferían la herramienta de Anthropic a la de Microsoft, y la interfaz de línea de comandos Copilot CLI –el agente de codificación de IA de Microsoft– estaba siendo ignorada discretamente.
Los agentes de codificación son costosos de ejecutar, es decir, consumen muchos tokens, lo que se traduce en facturas abultadas para Microsoft, y cuando se acaban los tokens, la IA se detiene.
Uber agotó en cuatro meses el presupuesto anual para IA
Microsoft no es la única empresa que está reduciendo el uso interno de IA.
El director de tecnología de Uber, Praveen Neppalli Naga, declaró a The Information en abril de 2026 que la empresa ya había agotado todo su presupuesto para herramientas de codificación de IA en tan solo cuatro meses. Esto ocurrió después de que la compañía incentivara activamente la adopción mediante clasificaciones internas que ordenaban a los equipos según el uso de herramientas de IA.
Estos acontecimientos sugieren que la economía de reemplazar el trabajo humano con IA podría ser más compleja de lo que indicaban algunas predicciones iniciales.
Conclusión
Nos quieren imponer la IA como solución universal, pero el problema aparece cuando su coste supera al de un empleado. Puede que una persona no sea tan rápida o eficiente, pero las empresas no tienen presupuestos infinitos, y los despidos masivos pueden debilitar las estructuras que sostienen el negocio.
Moraleja: conviene evitar una dependencia excesiva de la IA, pues podría convertirse en un camino difícil de desandar o con un coste de retorno demasiado alto, al menos por el momento.


