En el Foro de la Libertad de Oslo 2026, Pavel Durov, el CEO y creador de Telegram, pronunció una conferencia titulada “Communication Technology and the Struggle for Freedom” (La tecnología de la comunicación y la lucha por la libertad), en la que explicó el origen de Telegram como respuesta a la necesidad de proteger la libertad de expresión, al tiempo que defendió la libertad digital (privacidad, encriptación y resistencia a la censura) como un derecho humano fundamental en la era actual.
Durov comparó la erosión actual de las libertades personales con el hundimiento del Titanic. Dijo:
«Los pasajeros del Titanic en realidad no querían abandonar el barco. Durante casi dos horas después de chocar contra el iceberg, la gente pensaba que el Titanic era insumergible. Los botes salvavidas se fueron medio vacíos. Solo en la última media hora la gente comenzó a entrar en pánico. Pero para entonces ya era demasiado tarde: no había suficientes botes salvavidas, no había dónde esconderse, no había adónde huir. Hoy he venido aquí para decirles que nos encontramos en una situación similar. Nuestro barco ya chocó contra el iceberg. Ya hemos empezado a hundirnos, sin siquiera darnos cuenta. Y me refiero al barco de nuestras libertades personales».
Siguiendo con su relato, advirtió:
«Las libertades personales se están erosionando en todo el mundo, casi sin excepción. Lo sé por experiencia propia. He estado gestionando grandes plataformas de redes sociales durante casi 20 años y he sido testigo directo de los métodos que utilizan los gobiernos para reprimir nuestras libertades y arrebatarnos nuestros derechos básicos. He visto todos los trucos, las manipulaciones y las excusas oficiales. Me he convertido en un experto en ello. Lo que más me preocupa hoy es que algunos de los mismos trucos que han sido utilizados por regímenes autoritarios en lugares como Rusia, China e Irán, ahora también se emplean en algunos países occidentales».
Durov mencionó ejemplos concretos en Europa:
«Miles de personas son arrestadas cada año en el Reino Unido por publicaciones en redes sociales. En Alemania, hay personas que son arrestadas y perseguidas por insultar a los políticos en Internet. Miles de personas cada año. Si llamas a un político cerdo o ladrón en línea, puedes enfrentarte a penas de hasta tres años de prisión. Así, la gente empieza a temer usar su identidad real y deja de emplear su nombre auténtico al comentar en línea».
Centrándose en la Unión Europea, advirtió sobre la propuesta de verificación de identidad:
«La Comisión Europea está impulsando una nueva medida: exigir que todos los usuarios presenten su documento de identidad antes de poder acceder a las redes sociales. La justificación oficial es la protección infantil. Quieren prohibir el acceso a las redes sociales a todos los menores de 16 años y, para ello, necesitan que la gente verifique su edad mediante un documento de identidad. Este experimento ya ha sido probado en Rusia. Rusia prohibió Telegram porque nos negamos a cumplir con sus demandas vigilancia en masa y censura. Sin embargo, el 95 % de los adolescentes rusos siguen utilizando Telegram mediante el uso de VPN. Rusia está intentando combatir las VPN. Las están prohibiendo, aunque fracasaron. La mayoría de los rusos usan Telegram».
Sobre el uso del argumento de “proteger a los niños”, Durov señaló:
«Proteger a los niños es exactamente la misma justificación que se ha empleado en innumerables ocasiones por regímenes autoritarios a lo largo del último siglo. Porque, en cuanto alguien dice “protección de los niños”, se activan partes muy antiguas y profundas de nuestro cerebro. ¿Quién estaría en contra de protegerlos? Una vez que alguien dice “Necesitamos proteger a los niños. Están en peligro”, se deja de lado la lógica, se evita el debate, se evita la racionalidad. De repente, la gente está dispuesta a renunciar a todo».
Finalmente, Durov nos advierte del proyecto de la Comisión Europea denominado Chat Control, del que les hablé aquí:
«Durante cinco años, la Comisión Europea ha intentado imponer un nuevo marco legal que exigiría a todas las aplicaciones de mensajería incorporar una puerta trasera en su sistema de cifrado. Así, todo lo que compartamos en línea –cada mensaje privado, cada foto privada enviada a través de aplicaciones como Telegram, WhatsApp u otras– sería vigilado automáticamente y, si el sistema detectara que estamos intentando hacer algo ilegal, alertaría a las autoridades».
Vean la conferencia y saquen sus propias conclusiones:


