Comienza el 2026 y Forbes ha publicado la Lista de las 10 personas más ricas del mundo. Veamos en ranking:
1. Elon Musk
- Patrimonio neto: 483 mil millones de dólares
- Fuente: Tesla, SpaceX, xAI, X
2. Larry Page
- Patrimonio neto: 262 mil millones de dólares
- Fuente: Google
3. Larry Ellison
- Patrimonio neto: 253 mil millones de dólares
- Fuente: Oracle
4. Jeff Bezos
- Patrimonio neto: 245 mil millones de dólares
- Fuente: Amazon
5. Sergey Brin
- Patrimonio neto: 242 mil millones de dólares
- Fuente: Google
6. Mark Zuckerberg
- Patrimonio neto: 222 mil millones de dólares
- Fuente: Meta
7. Bernard Arnault
- Patrimonio neto: 190 mil millones de dólares
- Fuente: LVMH/ artículos de lujo
8. Jensen Huang
- Patrimonio neto: 154 mil millones de dólares
- Fuente: Nvidia
9. Michael Dell
- Patrimonio neto: 152.100 millones de dólares
- Fuente: Dell Technologies
10. Warren Buffett (ascendió del puesto número 11)
- Patrimonio neto: 151.900 millones de dólares
- Fuente: Berkshire Hathaway
De las diez personas más ricas del mundo —todos hombres— llama la atención que ocho son dueños o dirigen grandes empresas tecnológicas, en su mayoría enfocadas en la IA, la computación en la nube y las plataformas digitales. Esto no es casual: dominan el sector tecnológico gracias al dominio de las infraestructuras y el monopolio de datos, además de las ayudas estatales, como Startgate AI.
Desigualdad social
El Informe sobre la Desigualdad Mundial 2026 del Laboratorio Mundial sobre la Desigualdad nos ofrece un dato alarmante: el 10 % más rico posee el 75 % de la riqueza mundial. Aún más impactante es que menos de 60.000 individuos —el 0,001% de la población mundial— poseen tres veces más riqueza que toda la mitad inferior de la humanidad junta, es decir, que su riqueza multiplica por tres la de 4.000 millones de personas.

Otro dato destacado: desde la década de 1990, la riqueza de los multimillonarios y los centimillonarios ha crecido aproximadamente un 8 % anual, casi el doble de la tasa de crecimiento experimentada por la mitad más pobre de la población. Gran parte de este crecimiento se debe a la inflación de activos, que beneficia a quienes ya están en la cima.
Conclusión
A la vista de los datos de Forbes, cabe una reflexión: la riqueza del mundo se concentra, cada vez más, en unas pocas manos. Este fenómeno no es nuevo. Durante la Revolución Industrial, en el siglo XIX, la riqueza estaba en manos de multimillonarios como Rockefeller, J. P. Morgan, Andrew Carnegie, entre otros. Eran los amos del mundo. Impulsaron el crecimiento económico mediante la mecanización, la expansión ferroviaria y la producción en masa, pero a costa de la explotación laboral, los monopolios y las desigualdades extremas.
Los tecnólogos han tomado el relevo: en lugar de fábricas y acero, dominan los datos, los algoritmos y las redes. Pero hay una gran diferencia con la Revolución Industrial: no se precisan miles de obreros para el desarrollo económico. Los expertos coinciden en que la IA y la robótica transformarán el mercado laboral, y las estimaciones sobre la destrucción de empleo son alarmantes. ¿Estamos preparados para ese impacto en el empleo, si realmente llega a producirse?
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