La AEPD ha publicado un decálogo sobre los riesgos para la privacidad al interactuar con sistemas de inteligencia artificial. Dejo enlazado aquí el documento.
El decálogo comprende diez puntos:
- No subas a la IA tu información personal.
- Evita especialmente subir información sensible.
- Respeta la privacidad de terceros.
- No incluyas información profesional.
- Revisa las condiciones del servicio de IA antes de usarlo y elige las versiones más seguras.
- Si necesitas asesoramiento profesional especializado, apoyo emocional o psicológico, acude a un profesional antes que a la IA.
- No creas todo lo que dice una IA: mantén una postura críticas ante sus respuestas.
- Asesora y guía a los menores a tu cargo.
- Utiliza distintas cuentas y borra el historial.
- Tus preguntas pueden definirte.
Veamos algunos consejos con algo más de detalle:
- No compartan datos personales (nombre completo, documento de identidad, dirección, número de teléfono, correo electrónico, etc.) ni información sensible (datos médicos, información financiera, geolocalización, etc.) con herramientas de IA.
- En lugar de aportar datos reales que permitan identificar a personas concretas faciliten datos genéricos o ficticios.
- Usen cuentas diferentes, incluso desechables, para compartimentar la identidad digital y evitar que la IA una todos los puntos y haga un perfil completo del usuario.
- No suban ni utilicen imágenes o vídeos en los que aparezcan terceros, ni siquiera en contextos lúdicos o aparentemente inofensivos. Podrían vulnerar su privacidad e incurrir en infracciones graves o delitos.
- No compartan información profesional que desvele datos confidenciales como contratos, informes o estrategias, ni de su personal o clientes.
- Contrasten siempre la información proporcionada por la IA con otras fuentes fiables, antes de tomarla como cierta o actuar en consecuencia.
- Mantengan una postura crítica ante cualquier respuesta, consejo o contenido generado por la IA, por muy convincente que parezca.
- Revisen periódicamente la configuración de privacidad de las herramientas de IA.
- No deleguen las decisiones importantes de su vida en una IA.
- Recuerden que el usuario es el responsable último de lo que comparte y de cómo usa la información generada.
Conclusión
La inteligencia artificial se integra cada vez más en otras aplicaciones, por ejemplo, en programas de tratamiento de textos, así que la pregunta no es cómo protegernos de la IA, sino cómo proteger algo de la IA. No será fácil, pero debemos ser consciente de los riesgos para evitarlos en la medida de lo posible.
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