El Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron en mayo de 2019 los Reglamentos (UE) 2019/817 y 2019/818, que establecen el marco para la interoperabilidad de los sistemas de información de la Unión Europea, incluyendo la creación de un Repositorio de Identidad Común (CIR) para la gestión centralizada de datos de identidad, principalmente biométricos. Este marco busca mejorar la seguridad interna, el control de fronteras y la gestión migratoria mediante el intercambio eficiente de datos.
El Repertorio de Identidad Común (CIR) unificará las bases de datos existentes, esto es, el Sistema de Información Schengen (EURODAC) y el Sistema de Información de Visados (VIS) y tres nuevos sistemas: el Sistema de Entrada/Salida (EES), el Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS) y el Sistema Europeo de Antecedentes Penales para Nacionales de Terceros Países (ECRIS-TCN).
Las nuevas reglas hacen que los sistemas de información de la Unión Europea utilizados en la gestión de seguridad, control de fronteras y migración sean interoperables, permitiendo el intercambio de información entre los distintos sistemas, facilitando la tarea a oficiales de policía y autoridades judiciales, guardias de fronteras y oficiales de migración.
Los principales elementos de la nueva legislación son:
- Portal de búsqueda europeo (ESP) que permite búsquedas simultáneas en múltiples sistemas, en lugar de consultas individuales.
- Servicio compartido de coincidencia biométrica (sBMS) para la comparación cruzada de huellas dactilares e imágenes faciales.
- Repositorio de Identidad Común (CIR) que proporciona información biográfica confiable, como fechas de nacimiento y números de pasaporte.
- Detector de múltiples identidades (MID) que identifica si una persona está registrada bajo identidades diferentes en distintas bases de datos.
- Repositorio Común para Informes y Estadísticas (CRRS) para análisis cruzados.
- Sistema Central para Resolución de Enlaces Amarillos (CSLR) para manejar discrepancias en datos enlazados.
Además, se establecen garantías para proteger los derechos fundamentales, como el acceso restringido a datos, supervisión por autoridades independientes y cumplimiento de estándares éticos, incluyendo evaluaciones de impacto en la privacidad y limitaciones al uso de datos sensibles. El enfoque incluye integración con tecnologías emergentes como carteras de identidad digital bajo eIDAS 2.0.
En definitiva, el CIR contendrá registros de identidad como nombres y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, números de pasaporte y otros detalles, junto con datos biométricos (huellas dactilares e imágenes faciales) principalmente de nacionales de terceros países que entren en la Unión Europea, así como de algunos ciudadanos de Estados miembros en casos específicos relacionados con seguridad o migración.
La agencia EU-LISA gestiona la implementación, que ha enfrentado retrasos, aunque avanza de manera constante. En diciembre de 2025, el Consejo de la Unión Europea respaldó el «Roadmap de Interoperabilidad 2027–2028», con integración continua de componentes como el CIR en 2026.
Conclusión
Este proyecto permitirá a las agencias de migración, control de fronteras y cuerpos de seguridad acceder a un repositorio centralizado con datos biométricos principalmente de nacionales de terceros países en territorio de la Unión, así como de ciudadanos de la Unión en contextos específicos, mejorando la eficiencia en detección de irregularidades.
El CIR se convertirá en una de las bases de datos para el control de personas más grande del mundo, solo superada por los sistemas empleados por el gobierno de China y el sistema Aadhar de la India.
El objetivo es un sistema eficiente y seguro, pero persiste la duda: ¿cómo se logrará el equilibrio entre el acceso rápido a datos sensibles y la protección de la privacidad, especialmente con la integración de nuevas tecnologías como IA en el análisis biométrico?
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