Nueva condena a un abogado imprudente que presentó citas jurisprudenciales falsas generadas (o facilitadas) por IA en un proceso judicial. En esta ocasión, el caso se dio en el Reino Unido. En este caso, el tribunal competente fue el Tribunal Superior de la Cámara de Inmigración y Asilo. Dejo enlazada la sentencia.
El Tribunal Superior realiza las siguientes advertencias,
- Las herramientas de inteligencia artificial generativa de libre acceso, entrenadas en modelos lingüísticos extensos como ChatGPT, no son capaces de realizar una investigación jurídica fiable. Estas herramientas pueden generar respuestas aparentemente coherentes y plausibles a las indicaciones del usuario, pero dichas respuestas pueden resultar completamente incorrectas.
- Los profesionales del Derecho están obligados a garantizar que los argumentos jurídicos presentados ante el Tribunal sean veraces tanto desde el punto de vista fáctico como jurídico. Citar casos falsos constituye una infracción de dicha obligación profesional y supone una pérdida de tiempo para el Tribunal.
- Un abogado u otro profesional del Derecho que delegue su trabajo en otro abogado sigue siendo responsable de supervisarlo y de garantizar su exactitud. Los supervisores deben asegurarse de que los abogados bajo su dirección comprendan los riesgos asociados al uso de inteligencia artificial no especializada para la investigación jurídica o la redacción de documentos legales. Si no lo hacen, o si omiten realizar las comprobaciones necesarias sobre el trabajo de los abogados a su cargo, es probable que el asunto se remita a la Autoridad Reguladora de Abogados. Un supervisor que no verifique que el trabajo de un abogado con menos experiencia esté libre de casos o citas inexistentes será, previsiblemente, más responsable que un abogado que no compruebe que su propio trabajo carece de tales “alucinaciones”.
- Subir documentos confidenciales a herramientas de inteligencia artificial de libre acceso, como ChatGPT, equivale a colocar dicha información en Internet y, por tanto, en el dominio público. Esto vulnera la confidencialidad del cliente y supone la renuncia al privilegio legal, lo cual podría justificar una remisión a la Autoridad Reguladora de Abogados.
- El Tribunal Superior no puede permitir que sus limitados recursos se vean absorbidos por representantes que presenten información falsa. Los jueces tanto del Tribunal de Primera Instancia como del Tribunal Superior son especialistas familiarizados con la normativa aplicable. Cuando se cita una autoridad desconocida ante un juez, ya sea en alegatos escritos u orales, es probable que desee examinarla antes de dictar resolución. La presentación de casos inexistentes le induce a error, y el tiempo invertido en tales verificaciones se detrae de otras funciones judiciales, en perjuicio de la administración de justicia.
Conclusión
La sentencia destaca que «el Sr. Rasheed es un abogado con un historial impecable de quince años de ejercicio, y aceptamos que lamenta sinceramente lo ocurrido en este caso. No obstante, consideramos que la inclusión de citas falsas en los fundamentos de la revisión judicial, así como la falta de supervisión por parte del Sr. Rasheed del trabajo realizado por su hermano en este y en un número indeterminado de otros asuntos, justifican la remisión del caso a la Autoridad Reguladora de Abogados«.
Los argumentos y advertencias del Tribunal del Reino Unido son perfectamente trasladables a otro escenarios judiciales, incluido España, donde ya se han dado casos (STSJIC Auto 10.02.2026) de abogados que cometieron en sede judicial el error de incluir citas jurisprudenciales inexistentes generadas por IA.
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