El investigador Arnav Kapur, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT Media Lab), presentó en 2018 un dispositivo llamado «AlterEgo».
El dispositivo original incorporaba sensores (electrodos superficiales) ubicados en la mandíbula y la oreja para detectar señales neuromusculares asociadas al habla interna, es decir, cuando el usuario «habla» en silencio, o sea, sin emitir sonido alguno. Las señales recabadas eran procesadas mediante inteligencia artificial y convertidas en comandos digitales o texto para interactuar con asistentes de IA y otros dispositivos sin necesidad de teclear o hablar en voz alta.

En 2025, el proyecto académico se convirtió en la compañía independiente: AlterEgo AI, Inc. con sede en Boston.
Según el sitio web de la compañía, «AlterEgo es una tecnología innovadora que te conecta con la IA mediante un dispositivo minimalista y no invasivo. Gracias a Silent Sense, entiende lo que quieres decir sin necesidad de hablar, permitiéndote ampliar tu pensamiento sin necesidad de escribir, tocar ni hablar en voz alta».
El 8 de septiembre de 2025 la compañía presentó públicamente su versión comercial en desarrollo. El dispositivo actual es mucho más compacto y amigable: un auricular minimalista tipo headset que se coloca sobre la oreja, con un aspecto futurista y discreto.
El sistema permite consultar IA, enviar mensajes, tomar notas, controlar dispositivos e incluso mantener conversaciones silenciosas con otros usuarios que lleven el mismo dispositivo. La empresa lo describe como «el poder de la telepatía… pero solo con los pensamientos que tú decides compartir».
A diferencia de Neuralink, de Elon Musk, que implanta electrodos en el cerebro y puede captar señales neuronales involuntarias, AlterEgo es un dispositivo no invasivo, que registra señales neuromusculares intencionales relacionadas con el habla interna, pero AlterEgo requiere un entrenamiento específico de la IA adaptado a cada usuario, en el cual el usuario vocaliza palabras silenciosamente para calibrar el modelo, generando información personal derivada de sus pensamientos.
En la política de privacidad accesible en el sitio web, la empresa afirma que no procesa información personal sensible. No menciona explícitamente la captura de señales neuromusculares ni datos de entrenamiento del dispositivo (lógico, ya que aún no está a la venta). Sin embargo, hasta que el dispositivo llegue al mercado y publique una política específica para datos biométricos del habla interna, la transparencia sigue siendo incompleta.
Conclusión
AlterEgo representa uno de los avances más prometedores en el desarrollo de interfaces cerebro–máquina no invasivas. Su principal impacto a corto plazo se prevé en personas con trastornos del habla —como ELA, esclerosis múltiple, secuelas de accidentes cerebrovasculares o cáncer oral—, al ofrecerles una nueva vía de comunicación.
Por ahora, la empresa no ha dado a conocer su política de tratamiento de datos personales. Habrá que esperar a que el dispositivo llegue al mercado para conocer de qué manera gestionará y protegerá los datos biométricos asociados al habla interna.


