La AEPD ha publicado una guía con el título: Cuidado con lo que le confías, en clara referencia a la inteligencia artificial. Sin perjuicio de su lectura, les presento un breve decálogo como resumen.
1. No subir a la IA información personal
Ser prudentes y evitar introducir datos personales como nombre completo, dirección, teléfono, DNI, imágenes y otros datos que nos identifiquen. Usar casos ficticios, siempre que sea posible.
2. Evitar información delicada o sensible
No compartir datos médicos, financieros, contractuales, de geolocalización o cualquier información que, aunque no sea personal, pueda servir para identificarnos.
3. Respetar la privacidad de terceros
Evitar datos que identifiquen a otras personas. Nunca usar imágenes de terceros para generar contenido nuevo. Esto puede suponer una infracción grave de protección de datos o incluso un delito.
4. Evitar información profesional
No introducir datos confidenciales de la empresa, clientes o compañeros. Respetar las normas de seguridad y protección de datos de la organización.
5. Revisar las condiciones del servicio y eligir versiones seguras
Antes de usar una herramienta de IA, leer sus términos. Seleccionar servicios que minimicen la recogida de datos personales y que ofrezcan mayores garantías de privacidad.
6. Evitar la IA para asesoramiento profesional especializado, apoyo emocional o psicológico
Ante temas delicados como salud, legales o emocionales, acudir siempre a profesionales cualificados. La IA no comprende ni empatiza realmente con nuestra situación.
7. Mantener una postura crítica ante las respuestas de la IA
No creer todo lo que dice una IA. Sus respuestas pueden ser erróneas o inventadas. Siempre verificar la información con fuentes fiables.
8. Asesorar y guíar a los menores en el uso de la IA
Explicar a niños y adolescentes los riesgos de compartir información con la IA, qué datos no deben revelar y fomentar su pensamiento crítico.
9. Utilizar distintas cuentas y borrar el historial con frecuencia
Crear cuentas específicas y eliminar las conversaciones periódicamente para reducir riesgos de filtraciones.
10. Evitar que la IA elabore perfiles personales
Incluso consultas aparentemente inocentes pueden generar un perfil muy preciso de nuestros gustos, preocupaciones, intereses o debilidades.


