En julio de 2026, Rénald Gesnot publicó un estudio titulado The Impact of Artificial Intelligence on Human Thought (El impacto de la inteligencia artificial en el pensamiento humano). Se trata de un trabajo de investigación en el que analiza, desde diversas perspectivas, cómo la IA está transformando el pensamiento humano.
En el plano cognitivo, destaca el fenómeno que denomina “descarga cognitiva”. Al delegar en la IA ciertas funciones mentales –como la memoria, los cálculos o el razonamiento– disminuye la implicación intelectual y se debilita el pensamiento crítico. Esta es una conclusión compartida por otros autores.
En el plano social, la personalización algorítmica favorece la creación de “burbujas informativas”, que reducen la diversidad de opiniones y pueden conducir a la homogeneización del pensamiento y a una mayor polarización. Además, el uso masivo de los mismos motores de búsqueda, filtros y asistentes conversacionales entrenados en bases de datos globales tiende a homogeneizar estilos de razonamiento y expresión. Aunque la IA puede aumentar la creatividad individual, reduce la diversidad colectiva de las obras (por ejemplo, los textos asistidos por IA se parecen mucho entre sí).
También examina los mecanismos de manipulación algorítmica. Los algoritmos no son neutrales: reproducen y amplifican sesgos de los datos o de sus diseñadores. Además, se describen mecanismos de manipulación –como la explotación de sesgos cognitivos o la desinformación automatizada– que incrementan la capacidad de influencia de la IA en la sociedad.
El estudio aborda la cuestión de una posible conciencia artificial y sus implicaciones éticas. Ninguna IA actual es consciente en sentido estricto, aunque no hay barreras tecnológicas insuperables a largo plazo. La mera posibilidad obliga a replantear qué hace único al pensamiento humano y plantea dilemas éticos.
Por último, explora la dimensión ética y de gobernanza, subrayando tres grandes áreas de preocupación: privacidad/vigilancia, sesgos/discriminación y degradación del juicio humano en decisiones importantes.
Recomendaciones
Los resultados convergen hacia un triple riesgo: atrofia del pensamiento crítico, estandarización ideológica e ingeniería conductual a gran escala. Para abordar estos riesgos, el autor propone:
- Transparencia y auditabilidad: exigir la publicación del código y de los conjuntos de datos críticos de todos los modelos que influyen en la deliberación pública y la alineación con los principios de la OCDE.
- Educación crítica: integrar la alfabetización algorítmica en los planes de estudio escolares, incluyendo la detección de sesgos, la práctica de la duda metodológica y la exigencia de múltiples fuentes.
- Derecho a la autodeterminación mental: consagrar legalmente la protección contra la manipulación predictiva, reconocer la libertad cognitiva y la integridad mental.
- Supervisión científica: crear un observatorio internacional encargado de supervisar la aparición de propiedades cuasi-conscientes, los riesgos de manipulación cognitiva y evaluar sus repercusiones sociales.
Conclusión
Este estudio destaca por ser uno de los más acertados sobre el impacto de la IA y merece una lectura atenta.


