La Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia, en colaboración con la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural y el Instituto de Estudos do Territorio, está desarrollando el Xemelgo Dixital de Galicia (Gemelo Digital de Galicia). Esta iniciativa recrea virtualmente el territorio gallego para facilitar simulaciones, predicciones y una gestión inteligente del territorio mediante inteligencia artificial y análisis de datos.
El proyecto está dotado con un presupuesto de 4 millones de euros y forma parte del programa Redes Territoriales de Especialización Tecnológica (RETECH), impulsado por el gobierno de España en el marco del Plan de Especialización, Transformación y Resiliencia con fondos Next Generation EU. Se enmarca en el ámbito de «Aceleración de ecosistemas de emprendimiento e innovación basados en gemelos digitales» y se alinea con esfuerzos nacionales y europeos en gemelos digitales para territorios, industria y entornos rurales.
Por circunstancias conozco este proyecto, que se articula en torno a la Plataforma Galicia Territorio Intelixente y el Sistema de Información Xeográfica de Galicia (SIX). Se integran activos existentes como las Aldeas Intelixentes y la red gallega de Internet das Cosas conocida como iCousas.
Los datos con los que se entrenarán los modelos procederán de sensores de Internet de las Cosas (IoT), cámaras fijas, aeronaves no tripuladas (UAVs), estaciones meteorológicas, datos geoespaciales abiertos y otras fuentes en tiempo real o históricas.
No es el único proyecto que se está desarrollando en Galicia con inteligencia artificial. Otro proyecto es MaruxIA, con un presupuesto de 3 millones de euros. Tiene por objetivo la gestión de los recursos pesqueros y marisqueros mediante un gemelo digital específico. Se estructura en tres ámbitos: i) sostenibilidad y eficiencia; ii) preservación y puesta en valor de la biodiversidad; iii) tecnificación del sector. Comenzará, como proyecto piloto, en la Ría de Arousa para analizar la evolución de cefalópodos y pectínidos (vieiras).
Conclusión
La capacidad analítica y predictiva de la inteligencia artificial, aplicada a través de gemelos digitales, permite optimizar recursos limitados, aumentar la eficiencia operativa, fomentar la sostenibilidad y mejorar la toma de decisiones en sectores clave como el rural, agrario, pesquero y territorial, pero no está exenta de riesgos.
Entre los riesgos, destacan sesgos en los modelos de IA que podrían afectar a decisiones públicas, cuestiones éticas relacionadas con el uso de información sensible de sensores IoT o posible desigualdad en el acceso a los beneficios de estas herramientas en zonas rurales.
A enero de 2026, estos proyectos siguen en fase de desarrollo y despliegue progresivo, con avances notables en infraestructuras como iCousas y primeras versiones operativas en entornos sectoriales.


