Google se enfrenta en Estados Unidos a un nuevo proceso judicial en el que se le acusa de haber activado Gemini AI en secreto para analizar correos, chats y videollamadas en Gmail, Google Chat y Google Meet.
Las “funciones inteligentes” de Gemini, que incluyen el análisis de contenido mediante IA, están desactivadas por defecto; es decir, los usuarios deben activarlas manualmente. Sin embargo, el demandante –Thomas Thele– afirma que Google modificó esa configuración, afectando a todos los usuarios de Gmail, Google Chat y Google Meet sin notificación, sin ventanas emergentes y sin solicitar consentimiento explícito.
Según la demanda , la IA de Gemini habría comenzado a crear perfiles detallados de los usuarios a partir de datos sensibles, como información financiera, de salud, empleo, ideología política, religión y relaciones personales.
Thele contra Google LLC
Thomas Thele presentó la demanda contra Google el 11 de noviembre de 2025 en el Tribunal Federal del Distrito Norte de California, en la que acusa a Google de cinco infracciones graves:
- Vulneración de la Ley de Invasión de la Privacidad de California (CIPA).
- Vulneración del derecho constitucional a la privacidad (Constitución de California).
- Vulneración de la Ley de Acceso Fraudulento a Datos Informáticos.
- Vulneración de la Ley Federal de Comunicaciones Almacenadas.
La compañía niega las acusaciones y sostiene que no utiliza el contenido de Gmail para entrenar sus modelos de IA Gemini.
Funciones inteligentes en Gmail
Efectivamente, las funciones inteligentes están desactivadas por defecto. De hecho, al acceder a la configuración de Gmail, se muestra un aviso informativo.

Conclusión
Si el usuario no activa las funciones inteligentes de Gemini, no podrá disfrutar de funciones como la revisión gramatical y ortográfica, la autocorrección, la redacción inteligente, la personalización de sugerencias, las respuestas inteligentes, el seguimiento de envíos o las notificaciones de escritorio, algo para lo que antes no se requería IA.
Al activar esta opción, el usuario acepta que Google utilice el contenido y actividad en Gmail, Google Chat y Google Meet para entrenar a su IA, lo que implica un acceso amplio al contenido de su cuenta de correo electrónico.
La elección está en sus manos: ¿privacidad o funcionalidad?


