Empresas como Clearview AI han extraído sin permiso miles de millones de imágenes públicas de redes sociales y sitios web para crear la base de datos de reconocimiento facial más grande del mundo, con más de 70 mil millones de imágenes, comercializadas principalmente a fuerzas de seguridad y agencias de inteligencia, lo que ha derivado en demandas, sanciones y multas elevadas en varios países.
Meta eliminó en 2021 el sistema de reconocimiento facial para el etiquetado automático en Facebook y anunció el borrado de las plantillas biométricas de más de mil millones de usuarios, además de reforzar acciones legales y técnicas contra el scraping no autorizado, pero no hay evidencia de que todas las grandes plataformas hayan adoptado medidas igual de estrictas o hayan dejado de usar datos biométricos en otros productos.
Cualquiera puede hacer lo que hizo Clearview AI a menor escala.
Para mitigar el riesgo, una herramienta destacada es FAWKES, desarrollada por el Laboratorio SAND (Security, Algorithms, Networks and Data) de la Universidad de Chicago. Este software no le hará invisible al reconocimiento facial, lo que hace es aplicar perturbaciones sutiles a nivel de píxel (imperceptibles para el ojo humano) en las fotos, de modo que los modelos de IA entrenados o consultados identifiquen a la persona como alguien diferente.

Según el «paper» publicado por el equipo de desarrolladores, FAWKES tiene un porcentaje de éxito del 100 % contra los servicios de reconocimiento facial de Microsoft (Azure Face), Amazon (Rekognition) y Face ++ (Megvii). Microsoft implementó defensas contra FAWKES desde 2021, aunque FAWKES lanzó actualizaciones para contrarrestarlas.
FAWKES se ofrece como software gratuito para Windows y macOS y Linux. Pueden descargarlo en el siguiente enlace.
Conclusión
Esta herramienta, y las que irán surgiendo, serán útiles para proteger nuestra intimidad. El problema es que muchas empresas que venden software de reconocimiento facial crearon sus bases de datos de rostros hace tiempo y esa información no se puede recuperar de forma retroactiva.
Sean prudentes con lo que publican en Internet: la Red tiene memoria.


