Funcas ha publicado el primer informe sobre el impacto de la IA en España, titulado: Inteligencia artificial y mercado de trabajo en España: Exposición ocupacional, efectos sobre el empleo y adopción empresarial. El autor es Francisco Rodríguez Fernández, catedrático de Economía de la Universidad de Granada.
Qué mide el estudio de Funcas sobre la IA
El informe analiza tres efectos diferenciados de la IA generativa sobre el empleo: sustitución de tareas, complementariedad y creación de nuevas ocupaciones.
La sustitución describe los puestos en los que la IA puede reemplazar parte o la totalidad del trabajo humano; la complementariedad se produce cuando la tecnología aumenta la productividad sin eliminar el puesto; y la creación de nuevas ocupaciones aparece cuando la demanda de perfiles ligados a la IA crece en el mercado.
A partir de esa lógica, el informe estima una destrucción bruta de entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en un horizonte de diez años. Esas cifras se ven parcialmente compensadas por la creación de nuevas ocupaciones y por el efecto de complementariedad.
El impacto mayor lo experimentarán las ocupaciones de cuello blanco y alta cualificación: directivos, profesionales científicos e intelectuales, técnicos y administrativos. El futuro de estos pasa por dos reconvertir a los trabajadores hacia nuevos roles (reskilling) y actualizar competencias en el rol actual (upskilling).
No todo es negativo. Se estima que entre 2,8 y 3,5 millones de trabajadores podrían ver cómo la IA aumenta su productividad sin destruir sus puestos (por ejemplo, en atención al cliente, logística o tareas de soporte). Además, se proyecta la creación de aproximadamente 1,61 millones de nuevos empleos vinculados a la IA.
Lo más relevante para España
El informe sitúa la exposición potencial de la fuerza laboral española en el 27,4 %, ligeramente por encima de la media de la OCDE. Sin embargo, el riesgo de automatización se sitúa en el 5,9 %, claramente por debajo de la media internacional (12 %). Eso sugiere que, aunque hay bastante exposición, el diseño de muchas ocupaciones en España sigue incluyendo tareas menos automatizables (como ocurre en gran parte del sector servicios o la hostelería).
En el ámbito empresarial, según el informe, el porcentaje de empresas españolas con 10 o más trabajadores que utilizan al menos una tecnología de IA pasó del 12,4 % en 2023 al 21,10 % en el primer trimestre de 2025. La adopción es especialmente intensa en el sector TIC y en los servicios.
El estudio apunta que las empresas que ya usan IA presentan mayores niveles de productividad (un 27 % superior), aunque advierte que no siempre puede saberse si la IA causa esa mayor productividad o si son las empresas más productivas las que primero la adoptan.
Debate sobre la IA y el miedo al reemplazo
Para Funcas, el debate sobre la IA no debe quedarse en el miedo al reemplazo, sino centrarse en la reorganización del trabajo.
La clave no es solo cuántos empleos pueden desaparecer, sino qué tareas cambian, qué perfiles se transforman y qué formación será necesaria para adaptarse. En ese sentido, el estudio respalda la necesidad de políticas activas de empleo, recualificación profesional y apoyo a las pymes para que no queden rezagadas en la adopción tecnológica.
También deja una idea clara para el debate público: la IA puede aumentar mucho la productividad, pero eso no garantiza por sí solo una mejora automática del empleo o de la distribución de la renta. El beneficio económico puede concentrarse si no se acompaña de medidas de adaptación laboral y educativa.
Conclusión
Según el Barómetro Global de la IA en el empleo 2025 de PwC, los trabajadores con competencias en IA perciben una prima salarial del 56 %. Personalmente, me cuesta creer que en España se pueda trasladar esa dato global a la realidad de los trabajadores.
El gran reto es que el acceso a esta formación sigue estando desigualmente distribuido, concentrándose principalmente en trabajadores con mayor nivel educativo previo. Corregir esta brecha será clave para que la transformación digital sea inclusiva.


