La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó, mediante la resolución A/RES/79/325, la creación del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, con el objetivo de evaluar periódicamente el estado, los riesgos y las oportunidades de la IA, bajo un mandato estrictamente científico y apolítico.
El Panel está compuesto por 40 expertos designados por un periodo de tres años, con un criterio de selección que garantiza equilibrio geográfico y de género, actuando a título personal y no como representantes de sus gobiernos. Sus conclusiones no reflejan la posición oficial de las Naciones Unidas ni de ningún Estado miembro.
Informe preliminar
En julio de 2026, el Panel presentó su informe preliminar, titulado: Evaluación con base empírica de las oportunidades, los riesgos y las repercusiones de la inteligencia artificial.
El hilo conductor de todo el documento es una tensión que cualquier regulador debería tener presente: las capacidades técnicas de la IA avanzan más rápido que la capacidad de medirlas, evaluarlas y controlarlas, y esto es preocupante.
El capítulo más sensible es el que se refiere al impacto de la IA en los derechos humanos, con afectación en los siguientes campos:
a) Privacidad
El Panel advierte que la integración de la IA en la infraestructura de vigilancia ha ampliado la capacidad de los gobiernos para el monitoreo a escala poblacional, el control social y la recopilación masiva de datos, lo que representa un desafío estructural para el derecho a la privacidad reconocido en los principales instrumentos internacionales.
b) No discriminación
Los sistemas de IA mal diseñados o insuficientemente probados contribuyen a resultados discriminatorios, con un impacto desproporcionado en poblaciones ya vulnerables, como mujeres, minorías raciales y menores.
c) Menores
El informe dedica especial atención a los riesgos para la infancia, concretamente:
- Proliferación de material de abuso sexual infantil generado por IA. La Internet Watch Foundation evaluó más de 8.000 imágenes y vídeos de abuso generados por IA en 2025.
- Riesgos derivados de juguetes conversacionales con interacciones inapropiadas o manipuladoras.
- El comportamiento adulador de ciertos chatbots puede reforzar las emociones negativas y fomentar la dependencia excesiva.
Conclusión
Los expertos advierten de riesgos ya conocidos que, sin embargo, siguen sin resolverse. Hay avances, pero lentos. Urge acelerar las medidas de supervisión y control a escala global.


