En Estados Unidos, grupos de ciudadanos están saboteando o destruyendo las cámaras de vigilancia automática de matrículas operadas por Flock Safety (Seguridad del Rebaño). Estos incidentes se han reportado en California, Oregón, Virginia, Connecticut, Carolina del Sur y otros estados.
No se trata de una ola masiva de destrucción, sino de acciones dispersas, puntuales y deliberadas que reflejan una creciente resistencia ciudadana contra lo que muchos consideran una red de vigilancia omnipresente. Se han registrado casos en California, Oregón, Virginia, Connecticut, Carolina del Sur y otros estados.
Las acciones contra las cámaras van desde pintarlas con spray, cubrirlas con bolsas, hasta dañarlas físicamente o derribarlas. Las autoridades las califican como vandalismo o delitos contra la propiedad. Los activistas, en cambio, las ven como actos de resistencia civil contra una herramienta que consideran inconstitucional.
Qué es Flock y por qué genera tanta polémica
Flock Safety es una empresa de vigilancia, con sede en Atlanta, que utiliza cámaras de reconocimiento automático de matrículas (ALPR) en barrios, calles y autopistas. El capital de riesgo inicial provino en gran parte de miembros de la llamada Mafia de PayPal, entre ellos, el exdirector ejecutivo de PayPal, Peter Thiel, fundador de Palantir.
Estas cámaras no solo capturan la matrícula del vehículo, sino que registran hora, ubicación exacta, dirección de movimiento y, en muchos casos, generan patrones de desplazamiento.
La compañía ha desplegado decenas de miles de cámaras en todo el país, creando una red nacional que permite rastrear vehículos con gran facilidad. Las fuerzas policiales locales y estatales, así como agencias federales, tienen acceso a esta base de datos.

¿Medida inconstitucional?
Los críticos con el sistema argumentan que este representa una forma de vigilancia masiva sin precedentes, por cuanto crea un registro detallado de los movimientos de millones de personas sin que estas lo sepan ni hayan consentido. Para ellos, Flock viola la Cuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege a los ciudadanos contra registros y decomisos irrazonables. Sus principales argumentos son:
- Las cámaras operan de forma continua y masiva, sin necesidad de orden judicial individualizada.
- Los registros se almacenan durante largos periodos.
- Existe compartición de información con agencias federales como ICE (Inmigración y Control de Aduanas), lo que preocupa especialmente a comunidades inmigrantes.
Para muchos, esto equivale a convertir las calles estadounidenses en una versión tecnológica de un estado de vigilancia constante.
Conclusión
Este caso pone sobre la mesa un debate fundamental para las sociedades modernas: ¿hasta dónde estamos dispuestos a sacrificar la privacidad a cambio de supuesta seguridad?


