Los hutíes amenazaron con sabotear los cables de comunicaciones internacionales que discurren por el Mar Rojo como señal de apoyo al pueblo palestino tras la invasión de la franja de Gaza por el ejército israelí.
El tendido amenazado por los hutíes es el AAE–1 (Asia–África–Europa) que, a lo largo de 25.000 km., conecta Hong Kong, Vietnam, Camboya, Malasia, Singapur, Tailandia, India, Pakistán, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Qatar. Yemen, Djibouti, Arabia Saudita, Egipto, Grecia, Italia y Francia.

El periódico The Guardian fue quien hizo saltar las alarmas, tras dar a conocer la noticia de que en un canal de Telegram vinculado a los hutíes se publicó un mapa de los cables submarinos de fibra óptica que discurren por el Mar Rojo con el siguiente mensaje: «Hay mapas de cables internacionales que conectan todas las regiones del mundo a través del mar. Parece que Yemen se encuentra en un lugar estratégico, ya que cerca de él pasan líneas de Internet que conectan continentes enteros, no solo países».
No es la primera vez que un tendido submarino se ve amenazado. En 2008, dos de los principales cables de comunicaciones en la zona del Mediterráneo, el SEA–ME–WE 4 y el FLAG, sufrieron cortes a la altura de Alejandría. La causa oficial se atribuyó a anclas de barcos, aunque surgieron sospechas de sabotaje por la proximidad de los cortes. En 2013, la Marina de Egipto detuvo a tres buzos que intentaban cortar un cable submarino cerca del puerto de Alejandría. En 2025, varios cables –como SEAMEWE 4, IMEWE y otros– fueron cortados cerca de Yeda (Arabia Saudí), causando interrupciones significativas en el tráfico de Internet entre Asia, Oriente Medio y Europa. Los hutíes negaron responsabilidad y algunos expertos apuntaron a causas accidentales, pero las sospechas de sabotaje persisten.
Estos cables submarinos se componen de fibras ópticas, cubiertas con gel de silicona y enfundados en diferentes capas de plástico, acero, cobre y nailon para proporcionar aislamiento y proteger el cable de posibles daños causados por la pesca y el clima, entre otros eventos. La vida media se estima en 25 años.

En la actualidad, la red de cables submarinos para comunicaciones es extensísima.

Como alternativa, Elon Musk impulsa Starlink, que proporciona Internet por satélite y mejora la conectividad en zonas remotas. Este sistema no sustituirá a los cables submarinos, hasta que no resuelva problemas como la latencia o tiempo de respuesta, que es mayor que por cable, lo que lo hace menos adecuado para aplicaciones sensibles al tiempo real como trading financiero.
Conclusión
Seguro que recuerdan el sabotaje al gasoducto Nord Stream en septiembre de 2022, construido para llevar gas natural ruso a Alemania a través del mar Báltico. Los ataques ocurrieron ocho meses después del inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania, dañando tres de las cuatro líneas del Nord Stream 1 y Nord Stream 2. Este ejemplo ilustra la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y la necesidad de protegerlas.


