La Comissão Nacional de Proteção de Dados (CNPD) de Portugal denuncia en su Informe de Actividad 2025 la existencia de problemas crónicos que dificultan seriamente el ejercicio de sus funciones como autoridad de control. Entre las principales deficiencias destacan la insuficiencia de recursos humanos, la falta de personal especializado en procedimientos sancionadores, la excesiva complejidad procesal, la persistencia de un modelo basado en papel y lagunas importantes del marco jurídico vigente.
Recursos humanos insuficientes
Al cierre de 2025, la CNPD contaba con 36 trabajadores. Durante ese año se incorporaron 19 nuevos empleados y se produjeron 11 bajas, lo que supuso un aumento neto de 8 efectivos respecto a los 28 con los que cerró 2024.
La CNPD considera que esa dotación es insuficiente, ante una población de aproximadamente 10,6 millones de habitantes.
El informe pone especial énfasis en el envejecimiento de la plantilla: el 77,78 % de los trabajadores tiene 45 años o más y el 58,33 % supera ya los 50 años. Ante esta situación, la CNPD urge la puesta en marcha de procesos de contratación competitivos que permitan renovar y rejuvenecer el equipo con perfiles especializados.
Un procedimiento sancionador obsoleto
Otro de los grandes cuellos de botella identificados es el procedimiento sancionador, que continúa anclado en el soporte físico.
Los interesados deben presentar originales y copias en papel de toda la documentación, que es digitalizada por la CNPD y devuelta. El sistema genera una carga administrativa innecesaria, ralentiza los plazos y aumenta el riesgo de errores.
Propuesta legislativa para modernizar la autoridad
Con el objetivo de resolver estas disfunciones estructurales, en septiembre de 2025 la CNPD presentó ante el Presidente de la Asamblea de la República un proyecto de ley de modificación del régimen jurídico de las infracciones administrativas en el ámbito de la protección de datos personales y de la Ley nº 43/2024, de 18 de agosto.
El texto persigue tres objetivos fundamentales:
- Digitalizar completamente el procedimiento sancionador mediante la creación de una plataforma electrónica.
- Clarificar la jurisdicción competente para resolver los recursos contra las decisiones de la CNPD, una cuestión que la actual Ley 58/2019 deja abierta y que ha generado numerosos conflictos negativos de competencia y retrasos (con riesgo de prescripción).
- Permitir la delegación de determinadas competencias del órgano colegiado en el Secretario de la CNPD, agilizando así la adopción de decisiones rutinarias.
No es la primera vez que la CNPD impulsa una reforma de este tipo: una iniciativa similar quedó frustrada tras la disolución del Parlamento a finales de 2023. Por el momento se desconoce si la Asamblea de la República dará trámite a la propuesta en 2026.
Conclusión
Sin una reforma decidida y recursos adecuados, Portugal corre el riesgo de mantener una autoridad de control formalmente existente, pero materialmente debilitada, en un ámbito tan sensible como la protección de datos personales.


