La Sra. Fumiko López y su hija, residentes del condado de San Bernardino en California, encabezaron una demanda colectiva contra Apple que concluyó con un acuerdo económico que le costará a la compañía de Cupertino la cantidad de 95 millones de dólares (cada afectado cobrará 8 dólares por dispositivo con un máximo de 40 dólares para quienes reclamaron por hasta cinco dispositivos). Los abogados que representan a los demandantes recibirán una minuta de 28,5 millones de dólares en honorarios más 1,1 millones para gastos. Aunque pudieran parecer cantidades desorbitadas, apenas representan un día de ganancias para Apple.
La demanda es colectiva porque incluyó a miles de usuarios de dispositivos Apple con SIRI, que experimentaron activaciones no intencionales durante conversaciones privadas entre el 17 de septiembre de 2014 y el 31 de diciembre de 2024. Los demandantes presentaron evidencias, incluidos reportes de anuncios inexplicables tras conversaciones privadas.
Las demandantes alegaron violaciones de la California Invasion of Privacy Act, California Consumers Legal Remedies Act y California Unfair Competition Law, entre otras normas de protección al consumidor y privacidad.
El caso
El caso nace tras una conversación de la Sra. López con su hija menor sobre las zapatillas «Air Jordan» de Nike. A continuación, el dispositivo de Apple les mostró anuncios dirigidos de este producto. Apple las había grabado sin su consentimiento a través del asistente virtual de la compañía sin usar la frase «Oye Siri» para activarlo.
Siri está presente en todos los dispositivos con iOS5 o posterior, estando preinstalado en ordenadores portátiles (MacBook), ordenadores de escritorio (iMac), teléfonos inteligentes (iPhone), tabletas (iPad), altavoces (HomePod), dispositivos de música (iPod touch), auriculares (AirPods), relojes (Apple Watch) y dispositivos de entretenimiento doméstico (Apple TV).
Siri opera en modo de escucha pasiva para detectar «Hey Siri», procesando los audios en el dispositivo sin grabar ni enviar nada a los servidores hasta que se activa Siri. Al aceptar los términos de Siri, los usuarios consienten la recopilación y uso de datos de voz para mejorar el asistente y otros servicios de Apple (esta es la letra pequeña que nadie lee).
Sospechas que vienen de lejos
En julio de 2019, el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de Estados Unidos envió una carta a Apple preguntando cómo protege la compañía los datos de los consumidores. La carta contenía un cuestionario con 16 preguntas.
La pregunta nº 9 decía: «¿Los dispositivos Iphone de Apple tienen la capacidad de escuchar a los consumidores sin un disparador de audio claro e inequívoco?». Apple respondió: «El iPhone no escucha a los consumidores excepto para reconocer el claro e inequívoco disparador de audio: «Oye Siri»».
La siguiente pregunta decía: «Cómo utiliza Apple estos datos?». La respuesta fue: «El reconocimiento de voz en el dispositivo se ejecuta en un breve lapso de tiempo y no graba audio ni lo envía a la aplicación Siri si no se reconoce «Oye Siri»».
Meses antes de la demanda de López y otros contra Apple, The Guardian publicó una noticia inquietante: Apple estaba grabando sin consentimiento a los usuarios de sus dispositivos a través de Siri. Las grabaciones podían incluir información confidencial, incluso a parejas teniendo sexo. Estas grabaciones estaban acompañadas de datos de los usuarios que mostraban la ubicación y datos de contacto. Un empleado de Apple desveló: «Si un Apple Watch detecta que se ha levantado y luego escucha una voz, Siri se activa automáticamente». También advirtió que: «Apple está subcontratando a terceros, hay una alta rotación de personal. No se anima a la gente a tener en cuenta la privacidad de las personas, ni siquiera a considerarla. Si hubiera alguien con malas intenciones, no sería difícil poder identificar a las personas que aparecen en las grabaciones».
El Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de Estados Unidos también envió una carta a Alphabet, o sea, a la matriz de Google con un amplio cuestionario con dudas acerca de la política de privacidad del asistente de voz de la compañía. Google se enfrenta a una demanda similar a la Apple por su asistente de voz en el tribunal federal de San José (California).
Conclusión
¿Tenemos completa seguridad de que los asistentes de voz no nos espían? La respuesta es no.
Recomendación: desactive «Hey Siri» si no lo usa y revise los permisos del micrófono.


