Si les digo que Google es una de las compañías más importantes del mundo, no les estoy contando ninguna novedad. Aunque quizás no sea la más poderosa en términos económicos, sí lo es en cuanto a control de la información, junto con Meta Platforms y sus empresas satélites (Facebook, WhatsApp e Instagram).
Podemos prescindir de Facebook e Instagram, incluso de WhatsApp, pero prácticamente todos somos usuarios de Google, ya sea porque tengamos una cuenta de correo electrónico con Gmail, porque tengamos como buscador predeterminado a Google Chrome, porque usemos como navegador Google Maps, porque veamos vídeos a través de YouTube, o porque alojemos nuestros archivos en Google Drive, entre otros ejemplos, porque Google tiene cientos de aplicaciones. Es impresionante la cantidad de información personal que, de manera inconsciente, le proporcionamos a Google sobre nuestras vidas diarias, y todo ello queda almacenado en sus servidores.
La información que Google acumula sobre nosotros se utiliza, principalmente, para generar publicidad segmentada, es decir, personalizada según nuestros intereses, hábitos y datos demográficos. Para ello, Google vende espacios publicitarios a terceros basados en perfiles anonimizados (al menos en teoría), lo que genera miles de millones en ingresos anuales, aunque esto ha generado debates sobre la verdadera anonimidad y el consentimiento informado de los usuarios.
My Activity
Esta herramienta le permite revisar y eliminar su actividad por fechas específicas. También puede realizar diferentes configuraciones y eliminar historiales completos de búsqueda, ubicación y visualizaciones en YouTube, entre otros.
Puede acceder a través de myaccount.google.com. En el menú del margen superior izquierdo, haga clic en «Controles de la actividad de tu cuenta» y realice las configuraciones pertinentes, como el historial de actividad, controlar la personalización de anuncios o revisar las descargas de datos.
Google Takeout
Otra herramienta interesante es Google Takeout, que le permite exportar una copia completa del contenido de su cuenta de Google en formatos como ZIP o TGZ. Puede seleccionar servicios específicos como Gmail, Drive o Fotos y programar exportaciones periódicas, lo que facilita la migración de datos o la creación de copias de seguridad personales.
Keyboard Map
El control que Google ejerce sobre nuestra actividad en línea no se detiene. En la versión 97 de Chrome —el navegador más utilizado del mundo, con más del 60 % de cuota de mercado—, se introdujo el API Keyboard Map, una función que permite a ciertas páginas web acceder al mapa de distribución del teclado del usuario. Aunque su propósito oficial es mejorar la compatibilidad con teclados personalizados en aplicaciones web, ha generado críticas por facilitar el fingerprinting o huella digital del dispositivo, combinado con datos como la resolución de pantalla, la hora de conexión o los patrones de navegación, lo que podría usarse para identificar y rastrear usuarios de manera única. En enero de 2022, navegadores como Firefox y Safari decidieron no implementarlo por riesgos sobre la privacidad del usuario.
Desvincular Google de aplicaciones de terceros
Muchas aplicaciones y servicios web ofrecen distintas opciones para iniciar sesión, como crear una cuenta nueva con credenciales propias o vincularla directamente con una cuenta de Google, Apple o Meta. Iniciar sesión en una aplicación de terceros mediante su cuenta de Google implica ciertos riesgos de ciberseguridad, ya que otorgan permisos que podrían exponer datos, como su correo o contactos si la app es comprometida. Por esta razón, no es la opción más recomendable, especialmente para servicios no confiables.
Si desea desvincular su cuenta de Google de una aplicación o servicio web, siga estos pasos: acceda a su cuenta de Google y en la página «Seguridad e inicio de sesión» haga clic en el apartado «Tus conexiones con aplicaciones y servicios de terceros». Entre y borre las que considere que no son fiables.
Tus conexiones con aplicaciones y servicios de terceros
Muchas aplicaciones y servicios web ofrecen distintas opciones para iniciar sesión, como crear una cuenta nueva con credenciales propias o vincularla directamente con una cuenta de Google, Apple o Meta. Iniciar sesión en una aplicación de terceros mediante su cuenta de Google implica ciertos riesgos de ciberseguridad, ya que otorgan permisos que podrían exponer datos, como su correo o contactos si la app es comprometida. Por esta razón, no es la opción más recomendable, especialmente para servicios no confiables.
Si desea desvincular su cuenta de Google de una aplicación o servicio web, siga estos pasos: acceda a su cuenta de Google y en la página «Seguridad e inicio de sesión» haga clic en el apartado «Tus conexiones con aplicaciones y servicios de terceros». Entre y borre las que considere que no son fiables.
Google Drive
El robo de datos se ha convertido en uno de los objetivos principales de los ciberatacantes, y servicios como Google Drive no están exentos de estos riesgos, especialmente si se comparten archivos públicamente o se accede desde dispositivos no seguros.
Todos los archivos subidos a Google Drive se cifran tanto en tránsito como en reposo utilizando el estándar AES de 256 bits, que implica 14 rondas de encriptación basadas en procesos de sustitución, transposición y mezcla del texto plano para generar el texto cifrado. Se trata de un método robusto y ampliamente aceptado, aunque para una protección adicional —especialmente en entornos sensibles—, pueden reforzar la seguridad con herramientas de cifrado cliente como Cryptomator, Boxcryptor y VeraCrypt que agregan una capa extra antes de subir los archivos.
Google One
Google One es un servicio de suscripción de Google que centraliza la gestión del espacio de almacenamiento adicional en su cuenta, aplicándose a servicios como Google Drive, Fotos y Gmail. Aunque no es gratuito, ofrece un valor añadido significativo para usuarios con necesidades de almacenamiento elevadas, incluyendo copias de seguridad automáticas y soporte prioritario.
Entrando en su cuenta de Google, concretamente en la página «Seguridad e inicio de sesión» haga clic en el apartado «Informe de dark web» y actívelo, con ello monitorea si sus datos personales aparecen en brechas de datos expuestas en la dark web. Esta previsto que este servicio deje de estar operativo el 16 de febrero de 2026.
Conclusión
¿Tenemos realmente el control de la información que le facilitamos a Google?. Rotundamente, no. De hecho, Google ha permitido que terceros accedan al contenido de cuentas de Gmail a través de aplicaciones de terceros que los usuarios autorizan explícitamente. Este asunto fue denunciado por The Wall Street Journal en 2018, revelando que cientos de desarrolladores externos podían escanear los correos de millones de usuarios de Gmail que habían optado por servicios basados en e-mail, a pesar de las afirmaciones de Google de que realizaba revisiones estrictas. Aunque Google ha implementado mejoras en sus políticas de privacidad desde entonces, como restricciones adicionales a los desarrolladores y mayor énfasis en el consentimiento, el incidente subraya la dependencia de los usuarios en las configuraciones proporcionadas por la compañía, que no siempre evitan accesos no deseados.
En noviembre de 2022, Google acordó pagar la cifra récord de 391,5 millones de dólares para resolver una demanda presentada por los fiscales generales de cuarenta estados de Estados Unidos, acusada de engañar a los usuarios al recopilar datos de localización incluso después de que hubieran desactivado el «Historial de ubicaciones». Investigadores informáticos de la Universidad de Princeton, en colaboración con una investigación de Associated Press en 2018, confirmaron que Google continuaba rastreando las ubicaciones de los usuarios en dispositivos Android e iOS mediante otras funciones, como la «Actividad web y de aplicaciones», a pesar de la desactivación explícita del historial de ubicaciones.
Los datos de ubicación son cruciales para Google, ya que, combinados con otra información personal, permiten crear perfiles detallados de los usuarios para optimizar la publicidad dirigida, que representa la mayor parte de sus ingresos. Como parte del acuerdo, Google ha implementado actualizaciones en sus políticas de privacidad, incluyendo avances en el Privacy Sandbox para 2025, que buscan reducir el rastreo de terceros en Chrome y mejorar la protección de datos, aunque persisten críticas sobre su efectividad completa.
En la práctica, dependemos principalmente de las herramientas que Google nos ofrece, como My Activity, Takeout y los controles de privacidad en myaccount.google.com, pero hay pocos motivos para confiar plenamente en su efectividad real, dado el historial de controversias, multas y revelaciones sobre prácticas de recopilación de datos que a menudo priorizan los intereses comerciales sobre la privacidad de los usuarios.
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