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JAVIER CASAL TAVASCI

Redes wifi públicas. Peligros y cautelas

Cada vez es más común encontrar redes wifi públicas y gratuitas en restaurantes, hoteles, locales de venta al público, centros de negocios, gimnasios, etc. pero no todo el mundo es consciente de los riesgos que entrañan este tipo de conexiones.

Al ser una red abierta un hacker puede –con ciertos conocimientos y pericia– entrar en la red y robar los datos de los usuarios (es recomendable evitar realizar transacciones bancarias, compras online o cualquier otra tarea que suponga el intercambio de datos privados desde redes wifi públicas).

Los hackers también pueden infectar la red con malware e incluso aprovechar la red wifi para la transmisión de contenido ilegal, fraudulento, difamatorio, obsceno u ofensivo.

¿Cómo gestionar una wifi abierta?

Si es necesario que los clientes se conecten a una red en nuestra empresa, es aconsejable habilitar una red de invitados o de cortesía, con acceso restringido a la red corporativa, y siempre aconsejo que, en el momento en el que hagan entrega de la clave de acceso a un cliente, le hagan firmar una hoja de términos y condiciones de uso de la red wifi. Con ello tenemos un control de todos los clientes que hicieron o pudieron hacer uso de la red wifi y acotamos el número de posibles sospechosos en caso de delito. Ahora bien, soy consciente de que en cafeterías, restaurantes y locales de venta al público esto es muy difícil, sino imposible, de gestionar. 

¿Qué hacer como usuarios?

Antes de conectarse deshabiliten cualquier proceso de sincronización de su dispositivo, no olviden cerrar la sesión de aquellas aplicaciones que no usen en el momento de la conexión como correo electrónico, utilicen el modo de incógnito de su navegador y no memoricen los datos de la red en su dispositivo.

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