Imaginen que regresan de vacaciones y publican una foto en sus redes sociales con el texto: «Mi lugar de retiro».

La imagen parece inocente, pero han surgido aplicaciones basadas en sistemas de inteligencia artificial que permiten localizar en el mapa la ubicación exacta. Una de ellas es GeoSpy, que analiza detalles del entorno –como la arquitectura, la vegetación, el tipo de pavimento o las señales– y puede estimar la ubicación con una precisión de pocos metros en muchas zonas urbanas y semiurbanas del mundo.

No dudo que estas herramientas puedan tener usos legítimos (búsqueda de personas desaparecidas, periodismo de investigación, etc.), pero el riesgo para la privacidad es real. Por eso, aquí van algunos consejos para proteger su privacidad:
- Revisen la política de privacidad de cualquier app para saber cómo tratan los datos personales.
- Reduzcan la calidad de las imágenes para dificultar la extracción de detalles sensibles. Una imagen de 800–1200 px. de ancho suele ser suficiente para redes y dificulta la precisión de las IA geolocalizadoras.
- Eliminen los metadatos si las fotografías son propias, y no genéricas. Pueden usar: ExifTool o Scrambled Exif.
- Eviten mostrar nombres de calles, matrículas, monumentos reseñables del lugar.
- No suban la imagen de una persona si no tienen su consentimiento. Pueden recortar la imagen o usar herramientas de edición para pixelar o desenfocar rostros y otros detalles identificables.
- Si están de vacaciones, no publiquen imágenes en tiempo real. Publicar con retraso (varios días o semanas).
- Si no es estrictamente necesario, eviten usar aplicaciones que analicen sus datos personales. Recuerden que cuantas menos aplicaciones tengan acceso a sus datos personales, menor será el riesgo de que se filtren o utilicen de manera indebida.


