En mayo de 2026, Meta ejecutó una de sus mayores rondas de despidos de los últimos años: aproximadamente 8.000 puestos (el 10 % de su plantilla global). Esta medida se enmarca en la estrategia «AI-first», que busca reasignar recursos humanos y financieros hacia el desarrollo de IA, incluida la reubicación de miles de trabajadores a equipos especializados en IA.
El 14 de julio de 2026, un grupo de 26 trabajadores despedidos demandó a la compañía ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California, división de Oakland. La acusación central es tan novedosa como preocupante: el uso de sistemas de IA para seleccionar a los trabajadores despedidos habría afectado de manera desproporcionada a personas en situación de baja médica, permiso parental o licencia familiar y adaptaciones por discapacidad.
Según la demanda, Meta utilizó una constelación de sistemas internos de IA para puntuar a los empleados. Entre las herramientas mencionadas destacan:
- Metamate (asistente de IA interno).
- Monitoreo de pulsaciones de teclado, actividad en pantalla, correos electrónicos e historial de navegación.
- Paneles de consumo de tokens de IA.
- Calificaciones de rendimiento asistidas por algoritmos.
- Agentes tipo «second brain» entrenados con datos de comunicaciones y documentos de los propios empleados.
Los demandantes sostienen que estas métricas, por diseño, penalizan a quienes ejercieron derechos protegidos: un empleado de baja médica o parental no puede generar el mismo volumen de output, interacciones o uso de herramientas que un compañero en activo. En la demanda se recogen más casos: una de las trabajadoras despedidas disfrutaba de una baja por maternidad, cuando le notificaron su despido apenas dos días antes de dar a luz. Otro demandante es un ingeniero que afirma haber recibido una calificación más baja debido al tiempo que se tomó de baja por una lesión. Otro, un gerente con baja médica, afirma que lo despidieron a los 16 días de haber comenzado su baja.
Peticiones de los demandantes
La demanda alega violaciones de múltiples normativas federales y estatales: la Americans with Disabilities Act (ADA), la Family and Medical Leave Act (FMLA), la Pregnancy Discrimination Act, la Pregnant Workers Fairness Act y leyes estatales de California y Nueva York que exigen la evaluación de sesgos en los sistemas de IA. También denuncian que Meta no habría realizado las pruebas de sesgo requeridas ni habría implementado revisiones individuales neutrales respecto a las licencias protegidas.
Los demandantes solicitan una orden preliminar que bloquee la ejecución de los despidos mientras se resuelve el caso, así como las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, que podrían incluir la reincorporación, el pago de salarios de tramitación, el reparto de beneficios y otros daños. Asimismo, piden una auditoría independiente del proceso algorítmico de selección, y esta petición puede resultar muy relevadora.
Respuesta de Meta
La compañía ha rechazado categóricamente las acusaciones. Un portavoz oficial declaró: «Las reclamaciones carecen de mérito y no se basan en hechos. Las decisiones de gestión de la fuerza laboral fueron y son tomadas por personas, no por IA».
Conclusión
Este caso representa uno de los primeros litigios de alto perfil que cuestionan directamente el uso de herramientas de IA en procesos de reducción de plantilla.
No descarto ver un caso similar a este en la Unión Europea, aunque el RGPD prevé un régimen especial para el tratamiento automatizado de datos personales en su artículo 22, del que les hable aquí, que ofrece ciertas garantías.


