Para disfrutar de verdad las vacaciones, nada mejor que dejar el teléfono móvil y el portátil a un lado. Reducir su uso, o incluso olvidarnos de ellos por unos días, nos ayuda a desconectar y a vivir el momento. Ese descanso de los dispositivos electrónicos es lo que muchos llaman «detox digital» o desintoxicación digital.
Un detox digital trae consigo múltiples beneficios, por ejemplo, reduce la fatiga mental, el estrés y la ansiedad, incrementa los niveles de atención y el sentido de la realidad, mejora las relaciones sociales, aumenta la calidad del sueño, etc. En definitiva, nos carga las pilas, restableciendo un equilibrio mental y emocional que la hiperconectividad suele erosionar.
Dejar el dispositivo a un lado o establecer un tiempo máximo de uso, desactivar las notificaciones no esenciales, planificar actividades alternativas como hacer ejercicio, disfrutar de la naturaleza, leer un libro o simplemente descansar. Todo son ventajas.
Los expertos en salud plantean una serie de estrategias que ayudan a poner en marcha el detox digital:
- Ponerse objetivos realistas, es decir, alcanzables.
- Compartir el reto con personas del entorno.
- No usar el teléfono móvil como despertador.
- Establecer franjas horarias concretas de uso.
- Hacer una limpieza tecnológica, eliminando las aplicaciones que resultan innecesarias.
- Realizar actividades alternativas como deporte.
- Evitar la tentación, dejando los dispositivos a un lado.
Conclusión
De tanto en tanto, es saludable tomar distancia de las pantallas.


