En julio de 2024, el Gobierno de Australia anunció un acuerdo estratégico con Amazon Web Services (AWS) para el desarrollo de una nube secreta, destinada al almacenamiento y procesamiento de información clasificada como «Top Secret». Muy secreta ya no es si se anuncia a bombo y platillo, pero más allá de la broma, es preocupante el poder que acumulan algunas corporaciones. Veamos el caso de Amazon y su conglomerado de empresas:

Jeff Bezos no es uno de los hombres más ricos del mundo por las ventas de Amazon, sino por el servicio de AWS que es la división más rentable del grupo. No solo lo ha hecho multimillonario, lo ha hecho poderoso.

Conclusión
Cuando los gobiernos acuden mayoritariamente a las grandes corporaciones tecnológicas, no solo refuerzan su dominio, sino que también debilitan la soberanía y seguridad de sus países, y esto tiene que cambiar.


