Cada día aparecen nuevas herramientas basadas inteligencia artificial que no dejan de sorprendernos, pero cuidado con ellas, pues pueden comprometer nuestra privacidad.
PimEyes
PimEyes es una herramienta de búsqueda inversa de rostros que permite localizar las imágenes de una persona en Internet a partir de una sola foto.
Sus creadores anuncian: «Creemos que tienes derecho a encontrarte en Internet y a proteger tu privacidad y tu imagen. Utilizando las últimas tecnologías, y la inteligencia artificial y aprendizaje automático, te ayudamos a encontrar tus fotos en Internet y a defenderte de estafadores, usurpadores de identidad o personas que utilizan tu imagen ilegalmente. Por eso hemos creado PimEyes, una herramienta polivalente que te permite rastrear tu rostro en Internet, reclamar derechos de imagen y controlar tu presencia online». El propósito no es malo, el problema viene cuando se emplea para otros fines.
La herramienta permite probar, sin coste alguno, hasta diez imágenes, aunque se pueden cargar varias sesiones. Mostrados los resultados, si quieren acceder a la fuente de la cual obtienen los resultados, deben pasar por caja.
PimEyes ofrece un servicio adicional de pago –PROtect– que facilita el envío de solicitudes de eliminación a sitios externos y permite ocultar las imágenes del índice público de PimEyes, aunque no elimina las fotos de las webs originales.
Veamos un ejemplo a partir de una fotografía de la actriz Scarlett Johansson sin maquillar. La herramienta consigue localizar un total de 249 imágenes similares en 3,23 segundos. Es sorprendente, no los resultados en sí, pues hay infinidad de fotografías de ella en Internet, si no la capacidad que tiene de recopilar imágenes en tan corto periodo de tiempo.

Osint
De la misma compañía que la anterior, es una plataforma profesional de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), exclusiva y solo por invitación, diseñada para organizaciones verificadas como fuerzas del orden público, gobiernos, instituciones educativas, organizaciones de investigación, empresas de seguridad, salud, militares y tecnológicas.
A diferencia de la búsqueda facial pública de PimEyes, esta herramienta utiliza reconocimiento facial avanzado combinado con análisis de contexto e inteligencia artificial para realizar un perfil completo y detallado de la persona a partir de una sola imagen: extrae nombres, afiliaciones, roles, conexiones sociales, menciones públicas, indicadores de riesgo y genera informes profesionales en PDF con puntuación de riesgo integrada.
Sus principales casos de uso incluyen verificación de identidad, mapeo de huella digital y perfiles en redes sociales, monitoreo de figuras públicas o de alta exposición, evaluación de riesgos y amenazas, apoyo a investigaciones y periodismo, y protección de marcas y directivos frente a suplantaciones, perfiles falsos o uso indebido de imágenes.
Otras aplicaciones
Social Catfish es un servicio de investigación de citas en línea con sede en California. A partir de la imagen de una persona, su nombre, su dirección, su correo electrónico o su teléfono, la aplicación realiza una búsqueda intensiva en Internet para comprobar si esa persona es quien dice ser. Esta aplicación es especial delicada, pues el usuario está facilitando información personal de terceros que permite crear un perfil de la persona afectada. Su política de privacidad no cumple el RGPD. Estando disponible en el Espacio Económico Europeo está obligada a cumplir la normativa de protección de datos personales, o sea, el RGPD.
La empresa canadiense que desarrolla TinEyes se anuncia como «expertos en visión artificial, reconocimiento de patrones, redes neuronales y aprendizaje automático». Se trata de un motor de búsqueda de imágenes inversa. Su índice cuenta con más de 80 mil millones de imágenes y se utiliza principalmente para detectar usos no autorizados de fotografías (copyright). De nuevo, podemos comprobar que su política de privacidad no está adaptada al RGPD.
Podría seguir, porque hay muchas aplicaciones, y más que irán surgiendo con el trascurso del tiempo, pero todas parecen cortadas por el mismo patrón
Conclusión
Imaginen que se encuentran en una reunión con personas desconocidas. Alguien toma una fotografía del rostro de una de ellas y la sube a una de estas aplicaciones. En cuestión de segundos, la herramienta puede localizar más imágenes de esa persona. A partir de ahí, si su perfil en redes sociales es público, cualquiera podría acceder a gran cantidad de información personal (dónde vive, dónde estudió, dónde trabaja, estado civil, amistades, preferencias y gustos, etc.) Por eso es fundamental mantener los perfiles privados.
Quiero llamar su atención sobre el uso de estas aplicaciones. Eviten subir imágenes suyas y menos de terceros sin consentimiento. Detrás de su aparente inocencia, estas herramientas de IA suelen aprovechar las imágenes para mejorar sus sistemas de reconocimiento facial. Lo que parece algo inofensivo puede tener consecuencias legales, ya que estarían tratando datos personales sin base legal, lo cual vulnera la normativa de protección de datos personales.
La AEPD abordó los riesgos relacionados con el uso de imágenes de terceros en sistemas de IA en una nota informativa publicada en enero de 2026. Lean el artículo siguiente:


