Google domina mercados clave como la búsqueda en Internet, la publicidad digital y los sistemas operativos móviles con Android. La cuestión es si ese dominio constituye un monopolio ilegal, en tanto que pueda afectar al libre mercado y a la competencia.
En 2023, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, junto con varios estados, presentaron una demanda contra Google por monopolizar segmentos del mercado de publicidad digital, del que dependen los editores de sitios web para vender anuncios y los anunciantes para comprarlos y llegar a clientes potenciales.
El 17 de abril de 2025, la jueza Leonie M. Brinkema del Tribunal de Distrito del Este de Virginia dictó sentencia, concluyendo que Google infringió la Ley Sherman Antimonopolio de 1890, al monopolizar los mercados de servidores de anuncios para editores y de intercambios de anuncios, y al vincular ilegalmente ambos productos. Esta conducta anticompetitiva permitió a Google controlar el flujo de publicidad en Internet, elevando sus márgenes y perjudicando a editores, anunciantes y, en última instancia, a los consumidores.
De confirmarse la sentencia, Google se verá obligada a separar ambos negocios para evitar conflictos de intereses.
Multa de la Comisión Europea
El 5 de septiembre de 2025, la Comisión Europea impuso a Google una multa de 2.950 millones de euros por abuso de posición dominante en el mercado de tecnologías publicitarias (adtech).
La Comisión Europea identificó conflictos de intereses en la cadena de suministro publicitario de Google y ordenó a la compañía cesar estas prácticas, con un plazo de 60 días para proponer soluciones. Aunque la desinversión se menciona como opción por los reguladores en caso de incumplimiento persistente, Google propuso cambios conductuales en noviembre de 2025 para evitarla.
Donald Trump criticó la multa, calificándola como «muy injusta» y amenazó con posibles represalias comerciales, como nuevos aranceles contra la Unión Europea. Google anunció que recurrirá la multa.


