¿Saben quién es Tim Berners-Lee? Es el inventor de la World Wide Web (WWW).
Berners-Lee es consciente de que nuestros datos personales están en riesgo con la configuración actual de Internet, dominada por grandes empresas que centralizan y monetizan la información. Para contrarrestarlo, propone un nuevo protocolo: SOLID (acrónimo del inglés Social Linked Data) desarrollado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Para llevar la idea a la práctica, Berners-Lee y John Bruce fundaron la compañía Inrupt en 2018.
SOLID busca descentralizar la web y lo logra apoyándose en tres pilares: identidades digitales soberanas (WebID) que permiten un inicio de sesión universal; almacenamiento personal de datos en «pods» (Personal Online Data Stores) controlados por el usuario; y mecanismos de acceso controlado mediante APIs universales que facilitan la interoperabilidad entre aplicaciones, siempre con el consentimiento explícito del usuario.
Con la configuración actual de Internet, los usuarios cedemos nuestros datos personales a las empresas con las que nos interactuamos, y estas los gestionan (o explotan) según sus políticas. El protocolo SOLID rompe dicha configuración para darle a cada usuario la opción de elegir dónde se almacenan sus datos personales, qué personas y grupos específicos pueden acceder a elementos seleccionados y qué aplicaciones los pueden utilizar.
¿Cómo funciona el ecosistema Solid?
El usuario almacena sus datos personales en uno o varios «pods» (acrónimo de Personal Online Data Stores o almacenes de datos personales en línea), que serán alojados en el servidor que el usuario decida dentro de una red segura aprobada por el sistema. Aunque también es posible que el usuario utilice su propio servidor. Las aplicaciones que forman parte del ecosistema tendrán autorización para tratar los datos personales del usuario, siempre que este haya dado su consentimiento. Para acceder a los «pods» se requiere el «WebID», una especie de llave de entrada al sistema.
El protocolo fomenta la interoperabilidad de los datos, permitiendo usar un mismo «pod» para autenticarse en múltiples aplicaciones web. Estas aplicaciones, basadas en esquemas estandarizados, pueden acceder a la información relevante de manera controlada. Además, incorpora sistemas de autenticación y autorización que permiten al usuario definir qué personas y aplicaciones pueden acceder a su información personal.
El protocolo SOLID utiliza RDF (Resource Description Framework) como lenguaje principal para el almacenamiento y la representación de datos, facilitando la vinculación semántica y la reutilización de información. Además, es compatible con otros protocoles existentes como HTTP, servicios REST y HTML, lo que garantiza una integración fluida con la estructura actual de la web.
Conclusión
Solid enfrenta resistencias en un ecosistema donde empresas como Google o Meta dependen de datos centralizados para sus modelos de negocio, lo que hace improbable una adopción masiva por su parte. No obstante, ha atraído a organizaciones como la BBC y el NHS en el Reino Unido, gobiernos regionales como Flandes, y firmas como Allstate, demostrando tracción en sectores públicos y privados.


