RESIN (Responsible Innovation) fue el grupo de innovación responsable de Google. Tenía por misión revisar la compatibilidad de los proyectos de la compañía con los principios éticos que han de regir el desarrollo de la inteligencia artificial.
Google fundó RESIN en 2018, integrándolo en la división de cumplimiento e integridad de la compañía. Se creó poco después de que expertos en inteligencia artificial y otros miembros de la compañía, que sumaban más de tres mil empleados, levantaran su voz en señal de protesta con una carta abierta dirigida a la Dirección de la compañía, por el llamado Proyecto Maven que ayudaba al Pentágono a mejorar la precisión de sus ataques militares con drones. Tras las sonoras protestas, Google decidió no renovar el contrato y abandonar el proyecto.
El controvertido proyecto desencadenó una profunda crisis en el interior de Google, afectando a la imagen reputacional de la compañía. De ahí, la creación de RESIN. Se buscaba revertir la situación, mostrando el compromiso de Google con el desarrollo ético de la inteligencia artificial.
Transcurridos los años y olvidada la crisis causada por el Proyecto Maven, Google reorganizó RESIN. El grupo se integró en la división de asuntos globales, dando de baja a su directora y fundadora Jen Gennai. Tras este movimiento surgen dudas y cierto escepticismo sobre las intenciones de la compañía de equilibrar sus ambiciones en inteligencia artificial con sus compromisos éticos, especialmente ahora que la empresa enfrenta una competencia y presión cada vez mayores en el campo de la inteligencia artificial generativa, donde herramientas ChatGPT o Grok, están desafiando el dominio de Google en las búsquedas de Internet.
No es el primer movimiento de Google. En el año 2023 fusionó su laboratorio de inteligencia artificial, DeepMind, con sede en Reino Unido, que está detrás de algunos de sus logros más innovadores en inteligencia artificial, como AlphaGo y AlphaFold, con su principal equipo de investigación Google Brain, para formar Google DeepMind.
Como resultado de dicha fusión, la supervisión ética de los modelos de inteligencia artificial de Google ha cambiado. Ahora, la responsabilidad de revisar los productos y aplicaciones de inteligencia artificial generativa recae en el Consejo de Responsabilidad y Seguridad de Google DeepMind, desplazando a RESIN.
Conclusión
RESIN sirvió para sofocar la crisis tras la cual nació, convirtiéndose en el guardián de la ética de la inteligencia artificial en Google. Ahora, otros ocupan su lugar, pero a saber con que resultados.


