PROTECCIÓN DATA

BLOG

El conocimiento es poder (Francis Bacon)

Blog
Compartir Facebook Twitter Linkedin
JAVIER CASAL TAVASCI

Centros de datos en la órbita espacial

La Unión Europea ha encargado a Thales Alenia Space el estudio de viabilidad de ASCEND (Advanced Space Cloud for European Net zero Emission and Data sovereignty) con la participación de un gran consorcio de empresas que aúnan su experiencia en áreas como medio ambiente (Carbone 4, Vito), servicios en la nube (Orange, Cloud Ferro, Hewlett Packard Enterprise Bélgica), lanzaderas espaciales (Ariane Group) y sistemas orbitales (DLR, Airbus Defence and Space y Thales Alenia Space).

Como primer paso, con la participación de Microsoft, se instalará un servidor en la Estación Espacial Internacional, que contará con sensores y cámaras para que los ingenieros puedan monitorizar su estado desde la Tierra y decidir qué cargas pueden desplegarse, sin necesidad de tener que viajar hasta la estación espacial. 

Para las tareas de mantenimiento, se plantea el uso de robots. Para esta tarea contarán con el apoyo del Instituto Alemán de Robótica y Mecatrónica, que será el encargado de investigar las posibilidades reales de utilizar robots para poner en marcha los centros de datos y proporcionar el mantenimiento necesario cuando se requiera. 

La clave está en las ventajas físicas del espacio. En órbita, los paneles solares reciben luz solar constante las 24 horas del día, sin nubes ni noches que interrumpan la generación. Además, en el vacío espacial y en la sombra, las temperaturas pueden descender a cientos de grados bajo cero, lo que permite refrigerar los servidores de forma prácticamente gratuita.

La Luna 

Jeff Bezos y su empresa espacial Blue Origin están desarrollando un ambicioso proyecto para instalar centros de datos en la superficie lunar, donde la cara oculta ofrece frío extremo permanente y el horizonte permite instalaciones solares sin interferencias atmosféricas. Blue Origin trabaja en tecnologías clave para esta visión, como la plataforma orbital Blue Ring, diseñada para proporcionar servicios de computación y almacenamiento en el espacio con protección contra la radiación, y el cohete New Glenn que ya ha realizado vuelos exitosos para poner en órbita estas infraestructuras.

La startup estadounidense Lonestar Data Holdings quiere instalar en la luna un pequeño dispositivo llamado Freedom, alimentado por energía solar y diseñado como prueba de concepto para almacenamiento seguro y resistente a desastres terrestres.

Sam Altman, CEO de OpenAI, ha señalado que la crisis energética causada por la expansión de la inteligencia artificial podría hacer necesario trasladar los centros de datos al espacio como solución viable a medio plazo.

Conclusiones

La Agencia Internacional de la Energía estima que, antes de 2030, los centros de datos duplicarán su consumo energético a nivel global. Además, prevé que el consumo vinculado al uso de la inteligencia artificial crecerá un 30 % anual, frente al 9 % proyectado para aplicaciones más tradicionales, como el alojamiento web. 

La idea de alojar los centros de datos en el espacio es una alternativa viable, si se logran abaratar los costes de su puesta en órbita. Para que operar un centro de datos en el espacio sea más barato en términos energéticos que hacerlo en la Tierra, el costo de lanzamiento debería ubicarse entre 200 y 300 dólares por kilo, según Philip Johnston, director ejecutivo de la startup espacial Starcloud. SpaceX de Elon Musk logró reducir los costos de lanzamiento, que pasaron de unos 50.000 dólares a apenas unos pocos miles por kilo, gracias al desarrollo de una primera etapa del cohete reutilizable, pero no es suficiente.

El coste del lanzamiento no es el único obstáculo. En el espacio, la refrigeración de los chips de inteligencia artificial no puede depender del agua ni de ventiladores, ya que no hay gravedad ni aire. La única alternativa viable son radiadores que disipen el calor mediante radiación infrarroja. A ello se suma otro reto: proteger los chips de la radiación espacial, lo que incrementa tanto el peso como la complejidad del diseño. También hay que considerar el posible costo de mantenimiento, no solo por el desgaste del hardware, sino por eventuales fallas o accidentes. 

En diciembre de 2025, Forbes publicó un extenso reportaje titulado Por qué los multimillonarios tecnológicos apuestan fuerte por los centros de datos espaciales.

Meta Data Center Campus de Talavera

Nuevos centros de datos de Microsoft en España

 

error: El contenido del blog está protegido por derechos de propiedad intelectual mediante su registro en Safe Creative. Queda prohibida la reproducción, distribución, transformación, transcripción, almacenamiento o recuperación total o parcial de este contenido, sin el permiso previa y expreso del titular de los derechos. La infracción de los derechos puede constituir un delito contra la propiedad intelectual (artículo 270 y ss. del CP). Para requerir la autorización pueden dirigirse al titular enviando un correo electrónico a info@protecciondata.es