No nos engañemos: ninguna red social es gratis. Todas comercializan con los datos personales de sus usuarios. Cuánta más información recopilen sobre los gustos, preferencias, comportamientos e intereses de los usuarios, mejor pueden perfilarlos y servirles publicidad comportamental.
En la Unión Europea, las restricciones del RGPD, la directiva ePrivacy, la Ley de Servicios Digitales (DSA) y la Ley de Mercados Digitales (DMA) han forzado cambios en las estrategias comerciales tradicionales. Las plataformas ya no pueden condicionar el acceso «gratuito» a un consentimiento forzado para tracking masivo. Esto ha impulsado modelos alternativos: versiones de pago sin publicidad personalizada o con anuncios menos invasivos.
Conclusión
Si la única alternativa «sin tracking» es pagar, muchos expertos (Noyb, Max Schrems) lo califican de «pay or okay» coercitivo.
Actualización importante
El Comité Europeo de Protección de Datos prohíbe el modelo de «paga o consiente» de Meta.


