La Comisión Europea y la Red de Cooperación para la Protección de los Consumidores (Red CPC), compuesta por las autoridades nacionales de protección de los consumidores de los 27 Estados miembros, más Noruega, Islandia y Liechtenstein, publicaron el 30 de enero de 2023 los resultados obtenidos tras un barrido o cribado de sitios web de venta minorista. Se examinaron un total de 399 tiendas en línea de comerciantes minoristas con ventas que van desde productos textiles hasta electrónicos. Los hallazgos revelaron que 148 de estas tiendas (casi el 40 %) empleaban «patrones oscuros».
Son ejemplos de patrones oscuros los siguientes:
- Temporizadores con cuenta atrás falsos, que crean una sensación de urgencia artificial para la compra de productos específicos.
- Interfaces diseñadas para inducir a los consumidores hacia ciertas opciones o suscripciones, ya sea mediante su diseño visual o el lenguaje empleado, como botones destacados para «aceptar» en detrimento de alternativas.
- Información importante oculta o poco visible, como detalles sobre costes de entrega, composición de productos o disponibilidad de opciones más económicas.
La Comisión ha enfatizado la necesidad de abordar estos patrones en regulaciones como el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) y la propuesta de Ley de Equidad Digital (Digital Fairness Act), que busca prohibir prácticas adicionales como el diseño adictivo y la personalización explotadora.
La Comisión Europea recabó opiniones a través de una consulta pública abierta hasta el 20 de febrero de 2023 sobre tres directivas clave de protección de los consumidores, con el objetivo de evaluar si garantizaban un alto nivel de protección en el entorno digital. Esta consulta formó parte del Fitness Check sobre la equidad digital en el derecho de los consumidores, cuyos resultados se publicaron en octubre de 2024. Las directivas evaluadas fueron:
- Directiva 2005/29/CE, sobre las prácticas comerciales desleales.
- Directiva 2011/83/UE, sobre los derechos de los consumidores.
- Directiva 93/13/CEE, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores.
A las anteriores normas, se une la Directiva (UE) 2019/2161, conocida como Directiva Ómnibus, que mejora la aplicación y modernización de las normas de protección de los consumidores en la Unión Europea, modificando instrumentos existentes para aumentar la transparencia en las compras en línea, como requisitos para reseñas verificadas y precios personalizados.
Conclusión
Las prácticas abusivas, malintencionadas y perversas destinadas a confundir, engañar o estafar a los consumidores deben ser perseguidas, así que cualquier iniciativa al respecto me parece interesante y digna de seguimiento.


