En junio de 2021, publiqué un artículo sobre el futuro de la abogacía, que dejo enlazado aquí.
Decía en aquel artículo que el gran cambio que se avecina en la abogacía vendrá de la mano de la inteligencia artificial, que traerá consigo:
- Plataformas que permitirán, mediante chatbots, responder a ciertas consultas con un lenguaje comprensible de forma sorprendentemente rápida.
- Automatización en la creación de documentos legales a partir de un diálogo interactivo entre el software y el usuario.
- Revisión de documentación con relevancia jurídica, a través de mecanismos automatizados, en procesos de due diligence.
- Herramientas de analítica predictiva a partir de información estadística sobre posibilidades de éxito de acciones judiciales en tribunales concretos.
- Sistemas de codificación predictiva para seleccionar automáticamente cualquier tipo de material electrónico relevante en un proceso judicial.
- Sistemas de negociación automatizada para la resolución alternativa de conflictos.
Una de esas plataformas que puede ser artificie del cambio es ChatGPT, basado en algoritmos de inteligencia artificial generativa o LLM (Large Language Model) lanzado por OpenAI en noviembre de 2022.
Dichos algoritmos están diseñados para emular la forma en que la que el cerebro humano procesa la información. Las redes neuronales analizan grandes cantidades de datos. De modo que, cuanto mayor sea la cantidad de datos proporcionados, más precisos serán los resultados generados. Si los datos son limitados, sesgados o no representativos, las respuestas no serán certeras. La cantidad, la calidad y la variedad de los datos proporcionados es fundamental para entrenar a los algoritmos y lograr resultados certeros.
ChatGPT
La empresa OpenAI, con sede en California (USA), se fundó en el año 2015, entre otros, por Elon Musk (que se retiró en 2018), Reid Hoffman y Sam Altman, con el apoyo financiero de Microsoft, que ha invertido más de 10.000 millones de dólares para desarrollar ChatGPT.
El algoritmo de ChatGPT es capaz de generar respuestas con un lenguaje sorprendentemente natural a cualquier pregunta. Lo que diferencia a ChatGPT de otros chats conversacionales es que no responde sobre la base de un conjunto de comandos predeterminadas, sino que sus respuestas surgen del aprendizaje automático a partir de una inmensidad de datos que provienen de diferentes fuentes.
Su funcionamiento es intuitivo: basta con que el usuario le formule una pregunta de manera convencional para que el algoritmo le ofrezca una respuesta rápida, coherente y con una sintaxis casi perfecta.
Los expertos aconsejan escribir los «prompts», o sea, la instrucción que se le proporciona al sistema de inteligencia artificial para guiar la generación de una respuesta, siguiendo estas pautas:
- Formule preguntas con instrucciones concretas y lo más específicas posible.
- Use un lenguaje claro, sencillo y directo.
- Explique el contexto para que la IA entienda mejor la petición.
- Trate la pregunta como el inicio de una conversación, evitando pedir toda la información de una sola vez.
- Limite la extensión de la respuesta para evitar que el sistema divague.
- Tenga en cuenta que el idioma en que formula la pregunta puede afectar la calidad de la respuesta.
- Solicite que no se responda si no se dispone de información fiable.
Bing Chat (GPT-4.0)
Microsoft ha incorporado a su buscador Bing la versión GPT-4.0. Veamos la evolución entre dicha versión y la anterior.
Empecemos por una consulta sencilla en el campo de la abogacía: Qué trámites hay que hacer para un divorcio de mutuo acuerdo sin hijos en España. Vean que no empleo signos de interrogación, aun así, el algoritmo entiende que es una pregunta. La respuesta de ChatGPT 3.5 fue la siguiente:

La respuesta no es correcta. Formulemos la misma pregunta al chat de Bing, aún más esquematizada para complicar la cosa. La respuesta cambia y mucho.

La respuesta que ofrece Bing, si bien escueta y con matices, es acertada.
Ahora, vamos a preguntarle sobre la documentación que hay que tener para presentar una demanda de divorcio de mutuo acuerdo. ChatGPT 3.5 responde:

La respuesta no es acertada. Veamos que responde Bing:

La respuesta va por mejor camino, aunque no es acertada del todo. Pensemos que el algoritmo no está entrenado para dar respuestas a consultas jurídicas, de ahí, la imprecisión. Por el momento no es de fiar y requiere de supervisión humana.
El salto cualitativo se notará cuando el algoritmo se entrene con datos específicos, como la base de datos del BOE y el CENDOJ, de forma que sepamos que los datos son fiables, reduciendo el riesgo de inexactitudes, errores y «alucinaciones». El problema es el lenguaje jurídico que emplea estructuras complejas, como construcciones en voz pasiva, las cuales imponen una carga cognitiva considerable.
Supervisión humana indispensable
Las respuestas generadas por sistemas de inteligencia artificial generativa deben supervisarse siempre.
No hagan como Steven Schwartz y Peter LoDucados, abogados norteamericanos, que fueron sancionados con 5.000 dólares por usar ChatGPT e invocar jurisprudencia inexistente; o Amir Mostafavi que fue multado por un tribunal californiano con 10.000 dólares por incluir 21 citas falsas generadas por ChatGPT; o Richard Bednar que fue condenado a pagar las costas del contrario, reembolsar los honorarios a su cliente y donar 1.000 dólares a «And Justice for All», una organización legal sin fines de lucro de Utah. Si usan un modelo de inteligencia artificial generativa nunca se fíen y revisen los resultados.
El Tribunal Constitucional, en su nota informativa nº 90/2024, subraya que «el letrado es siempre responsable de revisar exhaustivamente todo el contenido de este y de cualquier escrito que presenten en un proceso constitucional (en este caso de amparo), corrigiendo en su caso lo mal hecho, antes de su envío al procurador para su presentación en el registro general de este Tribunal». Esta nota alude al caso de un abogado que falseó citas de jurisprudencia en un recurso de amparo, promoviendo el Tribunal, en su labor de policía de estrados, la oportuna sanción, que fue de apercibimiento.
Una de las obligaciones de los abogados es preservar la confidencialidad de la información proporcionada por sus clientes; así que cuidado con ChatGPT y aplicaciones similares, pues pueden reutilizar la información (inputs) que les proporcionan para entrenar a sus modelos y responder a terceros.
El Comité Técnico Estatal de la Administración Judicial Electrónica (CTEAJE) aprobó el 21 de junio de 2024 la Política de Uso de la Inteligencia Artificial en la Administración de Justicia, en la que fija una serie de criterios mínimos para asegurar un uso responsable, legal y ético de la inteligencia artificial en la Administración de Justicia que se basa en la «European ethical charter on the use of Artificial Intelligence in judicial sistemas and their environment» de la European Commission for the Efficiency of Justice (CEPEJ). El documento es vinculante para todos los trabajadores de la Administración de Justicia.
Por su parte, el Colegio de Abogados de Madrid ha elaborado una Guía de Buenas Prácticas para el uso de la Inteligencia Artificial en la Abogacía, que se une a la Guía para el uso de herramientas de inteligencia artificial por abogados y despachos en la UE del Consejo de Colegios de la Abogacía de Europa.
Conclusiones
Con el avance de la inteligencia artificial, cabe preguntar: ¿Serán necesarios los actores de doblaje cuando la inteligencia artificial sea capaz de perfeccionar la típica voz monótona, sin cambios de ritmo y sin emociones? ¿Los algoritmos serán capaces de recopilar información de actualidad y redactar artículos periodísticos de calidad? ¿Serán necesarios los diseñadores gráficos? ¿Qué pasará con los traductores? ¿Serán necesarios los programadores informáticos? ¿Y los abogados?
Todas las profesiones, en mayor o menor medida, sufrirán el impacto de la inteligencia artificial y la abogacía tendrá que adaptarse y reinventarse, en particular, los despachos pequeños, que tendrán que aportar valor añadido o desaparecerán. Estas y otras herramientas nos ayudarán en nuestro quehacer diario, evitando acciones repetitivas, eternas búsquedas de información, recopilando datos esenciales, etc.
Para concluir, quiero compartirles el acto de clausura de la 4ª edición del Diploma de Alta Especialización en Legal Tech y Transformación Digital de la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid sobre ChatGPT y su impacto en las profesiones jurídicas.
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Actualización
La autoridad de control en materia de protección de datos de Italia (Garante per la Protezione dei Dati Personali) bloqueó, con efecto inmediato, el acceso a ChatGPT. Haciendo clic aquí pueden acceder a la resolución de 30 de marzo de 2023. OpenAI abordó las demandas, implementando medidas como notificaciones de privacidad y controles parentales, lo que llevó a levantar la prohibición en abril de 2023.
La Red Iberoamericana de Protección de Datos (RIPD), integrada por 16 autoridades de protección de datos de 12 países de la región, alertó en 2023 sobre riesgos de ChatGPT para los derechos y las libertades de los usuarios, como desinformación, sesgos y falsedades.


